Revista Colibri | La revolución tiene cara de mujer
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La revolución tiene cara de mujer

Por Guido Luppino

En la región de Medio Oriente, entre guerras y fundamentalismo religioso, aparece el proyecto kurdo de Rojava donde la presencia y el empoderamiento de las mujeres lideran el camino revolucionario.

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Kurdistán

La región kurda abarca cuatro países: Turquía, Siria, Irak e Irán. El reclamo por una nación y Estado propio tiene más de dos siglos de lucha, primero bajo la opresión otomana y en la actualidad bajo persecución turca. La población kurda ronda entre los 40 y 50 millones (no hay censos oficiales) y es el pueblo milenario más grande del mundo sin un Estado propio.

Para comienzos del siglo XX fueron apareciendo con efervescencia los sentimientos nacionalistas alrededor del mundo, de esta manera el nacionalismo turco fue tomando forma con el liderazgo de Mustafá Kemal. Junto con los hermanos turcos pudieron derrotar al rey otomano en 1908 y dar comienzo a una persecución a diversas naciones, entre ellas la kurda y armenia, llevando a cabo el genocidio armenio en 1915.

Terminada la primera guerra mundial y vencido el imperio turco-otomano, Francia y Gran Bretaña se dividieron la administración de las tierras de la región donde se encuentra la población kurda, favoreciendo a la creaciones de distintas naciones. La ilusión creada con los tratados de Sykes-Picot (1916) donde pretendían un suelo propio, fue creciendo para 1920 con los acuerdos de Sevres, donde se aprobaba un territorio político para la construcción de Kurdistán. Pero prontamente se destrozó el sueño kurdo cuando en 1923 se firmaron los acuerdos de Lausana, imponiendo las nuevas fronteras de la Turquía moderna, dejando sin territorio a la nación kurda y dividiéndola dentro de cuatro zonas.

Actualidad de las regiones kurdas

En las cuatro regiones kurdas se presentan organizaciones de distintas características, si bien todas resisten la opresión, lo hacen con diferentes acciones, ideología y objetivos políticos.

En el Kurdistán iraquí hay un Gobierno Autónomo reconocido por la constitución del país desde el año 2005. En septiembre de 2017 se llevó a cabo un referéndum donde la gran mayoría de la población apoyó la independencia.

Este intento de independencia fue criticado ya que se entiendo que atentaba contra la unidad de una sola nación kurda de todas las regiones. Finalmente, esta iniciativa concluyó con una intervención del ejército iraquí, que hasta el día de hoy sigue vigente. Tras el fracaso del referéndum, Masud Barzani, Presidente del Kurdistán Iraquí desde el 2005, abandonó su cargo.

En Irán¸ el máximo intento de independencia se dio en 1946 cuando, de la mano de Qazim Mohamed, se proclamó la República de Mahabad, apoyada por la URSS. Una vez retirada el apoyo soviético, solamente once meses después, las tropas de Teherán invadieron los territorios dando fin al proyecto y manteniendo la unidad iraní.

En 1979, con la Revolución Islámica, los kurdos no tuvieron lugar en la misma y fueron perseguidos ya que la mayoría de la población kurda es de religión islámica de orientación sunnita (contraria al chiísmo que lidera la revolución). Hasta el día de la fecha continúan su resistencia pero con poca infraestructura para lograr verdaderos cambios. En 2004 se creó el PJAK, partido militar kurdo que lucha por su autonomía, pero que sufre persecuciones de manera constante y es considerado como una organización terrorista por el gobierno iraní, el turco y el estadounidense.

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Michel Setboun, Rojhelat (Iranian Kurdistan), 1979

En Turquía, los kurdos tienen un doble papel. Por un lado, de la mano del Partido de Democrático de los Pueblos (HDP), fundado en 2012, representando a la izquierda kurda y participando en elecciones democráticas. Por el otro, se encuentra el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) que cuenta con un brazo armado llamado Fuerzas de Defensa Popular (HPG). El PKK es una agrupación perseguida por el actual gobierno turco, presidido por Recep Tayyip Erdogan, por considerarla como una organización terrorista.

El PKK fue fundado por Abdullah Öcalan, hoy preso político del gobierno turco, con una ideología marxista-leninista. Con el correr de los años, Öcalan fue generando un ideal político propio denominado Confederalismo Democrático.

El Kurdistán Sirio, también llamado Rojava, se encuentra en manos de las milicias kurdas desde el año 2012, en el marco de la guerra civil que vive Siria desde el 2011. A fines de 2013, habitantes de la región declararon el autogobierno en Rojava. Este proyecto presenta características peculiares que analizaremos a continuación.

Rojava: la revolución de las mujeres

Una vez declarada la autonomía en el norte de Siria, se creó el Comité Supremo de Kurdistán, integrado por 16 partidos políticos, donde la facción principal es el Partido de la Unión Democrática (PYD), ligado al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Desde esa gran victoria, la construcción del Confederalismo Democrático sigue su marcha. Si bien el norte de Siria es donde se logró autonomía, el trabajo político es en conjunto con el PKK.

Rojava no es un proyecto cualquiera, presenta características que lo hacen único. El proyecto está atravesado por la ideología del Confederalismo Democrático donde la mujer ocupa un papel central en la sociedad. Las mujeres tuvieron que luchar de forma armada contra el machismo de su cultura, ganando más espacio y puestos relevantes, inclusive teniendo un ejército propiamente de mujeres. Con el correr del tiempo, y atravesada por los enfrentamientos contra el machismo, la ideología marxista-leninista del PKK fue deviniendo en la creación del Confederalismo Democrático, declarado en el 2005.

El feminismo es una de las principales banderas del Confederalismo Democrático. Se vislumbra a la mujer en un papel que rompe con las líneas patriarcales mundiales, sobre todo en Medio Oriente. La mujer combate al igual que los hombres, es parte de las milicias, de los altos mandos y tiene tropas autónomas. Mundialmente se apreció el importante rol de la mujer en la resistencia kurda contra la invasión del Estado Islámico en la ciudad de Kobane, hoy en día en manos kurdas.

Todo esto tiene sus orígenes en la formación del Partido de los Trabajadores de Kurdistán, en 1978, donde se presentó una estructura con espacios que son íntegramente orientados hacia la mujer. Por ejemplo, en las academias de formación militar hay algunas que son exclusivamente para mujeres. Sakine Cansiz fue una militante kurda que, junto con Öcalan, tuvo gran relevancia en la formación del PKK. Desde ese momento, la impronta de la lucha feminista estaría integrada en el partido donde años más tarde tomaría forma teórica con el Confederalismo Democrático.

Ya para 1993 se creó la primera milicia exclusivamente de mujeres. Con el tiempo se fueron agrandando y perfeccionando, mostrando su gran potencial con las victorias sobre el Estado Islámico (ISIS) en 2012, donde los enfrentamientos fueron liderados por las mujeres combatientes kurdas (Unidades femeninas de Protección, YPJ) Rojava y las Unidades de Mujeres de la Guerrilla (YJA-Star) del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Además de estas milicias, también existen las Fuerzas de Seguridad de las Mujeres (HAJ).

En 1995 aparece la Unión de Mujeres Libres del Kurdistán como ideología de liberación feminista dentro de la población kurda. En 1999 se crea el partido kurdo de mujeres con unión en todas las regiones kurdos, actualmente llamado  Partido de Liberación del Kurdistán Mujer (PAJK). Una vez declarado el Confederalismo Democrático, las mujeres pasan a ser una parte esencial del mismo pero también forman su propia organización. Dentro de los partidos hay un 50% de mujeres, tiene que haber co-presidencia entre mujeres y hombres, asambleas propias de mujeres, entre otras cosas.

El Confederalismo Democrático, en  cuanto a su dimensión económica, pretende alcanzar una economía social, un socialismo económico, con una impronta local y, sobre todo, gestionado por el propio pueblo kurdo. La economía se encuentra mayoritariamente integrada por cooperativas, con el fin de democratizar el proceso económico. Existen cooperativas gestionadas íntegramente por mujeres kurdas. Todo este trabajo va acompañado y fortalecido por la creación constante de sindicatos, comités y asociaciones exclusivamente femeninas, a la par de múltiples campañas contra la violencia de género dentro de los tres cantones de Rojava.

En 2011 comienza a tomar forma un hecho peculiar: la creación de una ciencia propia de la mujer, la jineologí (Albani, L. (2017). Mujeres de Kurdistán, Buenos Aires: Sudestada)La idea es poder hacer ciencia desde una mirada no patriarcal, ya que se entiende que toda ciencia que se enseña se hace desde un paradigma capitalista, lo cual conlleva al sexismo y a una sociedad patriarcal. Por esto mismo, para el proyecto kurdo es esencial la liberación femenina ya que sino no podrá concretarse el proyecto verdaderamente democrático que se pretende, al sobreentenderse que el patriarcado es propio del capitalismo.

Estos son algunos de los hechos principales que marcan el rol de la mujer en la revolución de Rojava. Para concluir, podemos mencionar otros sucesos que se enmarcan dentro de la lucha que encabezan las mujeres en el Kurdistán Sirio. Las Madres por la Paz es una agrupación de madres de guerrilleros kurdos que reclaman por la paz y los derechos humanos sobre la población kurda. La organización comenzó a tomar forma a fines de los años ´80, para establecerse y consolidarse como tal en la década del ´90.

En Marzo del 2012 se creó la primera agencia periodística netamente integrada por mujeres, llamada Jinha. El objetivo es poder hacer periodismo sin influencia alguna del patriarcado, esto lo podemos asociar con la jineologí.

Por último, como una experiencia única en el mundo estableció un pueblo exclusivamente habitado por mujeres. El pueblo de Jinwar se ubica dentro del cantón Cizire, en Rojava. Uno de los principales objetivos es lograr una región donde no exista la violencia contra mujer. Más allá de esta iniciativa, abundan las Casas de la Mujer en cada rincón de Rojava, que son organismos encargados de brindar protección a toda mujer que lo requiera.

A modo de cierre

Lo que está sucediendo al norte de Siria tiene características peculiares para cualquier intento de revolución conocido. El Confederalismo Democrático intenta ser revolucionario ya que pretende superar el capitalismo. A la vez, el rol de la mujer dentro de este proceso podemos pensarlo como revolucionario dentro de la misma revolución de Rojava.

El empoderamiento de las mujeres es central en la teoría del Confederalismo Democrático, si esto no sucede no se puede poner en práctica el proyecto revolucionario. Lo que se está realizando no solo es un cambio en la política, sino también en el aspecto militar, económico y cultural, todo un cambio de paradigma.

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