Revista Colibri | Cantar al ritmo de la tierra
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Cantar al ritmo de la tierra

 El cantautor, José luis Aguirre, se presentará por primera vez en Buenos Aires el dos de junio en el teatro Xirgu.

Por Diego Gutiérrez Pavón

Permiso desde las sierras
He venido pa cantar
Traigo un morral lleno i`coplas
Que con gusto ei`convidar.
Mis coplas son de la vida,
Verde cielo del mollar,
No son propiedad de nadie
no se las puede alambrar.

En apenas un puñado de canciones -guitarra en mano- José Luis Aguirre deja brotar en música, poesía, palabra y voz, todo el paisaje que carga en el cuerpo. Es lunes a la noche y sube al escenario como invitado de la banda, La Bomba de Tiempo, para anticipar algo de la presentación que dará en su primer teatro en Buenos Aires. Trae consigo sus canciones desde Córdoba dejando en claro que el camino que transita con su arte es al compás de la tierra.

El cantautor viene a presentar Amuchado, su tercer disco. El nombre de Jóse Luis Aguirre transita el boca en boca que generan las músicas nuevas. Así recorre el país, siempre con pie en el Valle de Parachavasca en Córdoba, haciendo hermandad con otros cantores y cantoras que plantan bandera con la poesía y el compromiso social.

Revista Colibrí dialogó con el músico y compositor para conocer sus palabras llenas de rio, de valle y de camino adentro.

-¿Cómo es esta experiencia en Buenos Aires?

-Una emoción. Los del interior hacemos nuestras herramientas y muchas veces es difícil, pero una vez que se abre esa brecha es tan hermoso venir. La gente nos recibe tan bien, como si necesitara lo que traemos, vivir en un lugar donde hay árboles, ríos, casa de barro, comunidades viviendo al tiempo de la tierra y a su propio tiempo. Hay mucha gente de Buenos Aires viviendo allá. Yo soy nacido y criado en los valles, así que todo eso traemos.

Dirán que soy de protesta
Si mi canto se alza y nombra
Realidades que más facil
Patear bajo la alfombra.
Cree el hombre mata el mundo
Pero el que ha de morir es él
Cuando el mundo se sacuda
Lo que le enferma la piel.


Sus anteriores discos son Pinturas del pago chico (2008) y Gajito i´luna (2013). En el año 2010 ganó el premio Revelación del Festival de Cosquín. Actualmente es un activo defensor del medioambiente y de otras luchas sociales.

En la obra de Aguirre hay un trabajo detallado en las palabras. Su andar chuncano, propio de los valles, recorre sus creaciones y se encuentran en sus letras, palabras como códigos que aportan personalidad.

-¿Cómo es el trabajo con la palabra?

– Siempre me ha gustado leer mucho y he aplicado eso a mi propia poesía. Quiero hablar con mi lenguaje personal, y eso si es un trabajo, porque es más detalle. Es sentarse y decir que palabra quiero usar, cómo, en qué lugar, que regionalismo y un montón de cosas que uno le puede poner a su poesía; porque creo que la música es la punta de lanza pero lo que queda dando vuelta es la palabra como magia. La palabra, el lenguaje, son magia. Entonces, hay que usarlo con responsabilidad. Y yo le pongo mucha intensidad, trato de estar muy presente en cada palabra que escribo y que largo al cosmos, porque sé que cada una es un pedido, o una reflexión, o a veces, algo que te juega en contra. Por lo tanto estoy muy atento a las palabras.

-¿Cuál es el mensaje de tus canciones? ¿Hay una postura política?

-Más que en algo político, creo que en el arte cómo lo que llega a la conciencia, porque yo defiendo al ser humano integro. En un paisaje, en una ciudad también, cuando uno abre la canilla sabe que esa agua viene de algún lugar. Cada una de nuestras comunidades vienen de algún lugar y ese lugar es nuestra propia tierra, el único barco en donde viajamos en el universo. Y antes que todo eso, es nuestra madre, la que nos dio la vida y la que ha permitido que la historia de la humanidad haya transcurrido. Yo defiendo al ser superior, que es la tierra, y muchas veces lo que la afecta es el poder mezquino del ser humano. Desde ese punto de vista yo vengo de una familia de clase baja, humilde. Desde ellos hablo y me construyo, y también desde el paisaje, para defender lo que creo que es justo para todos. Somos iguales y tenemos los mismos derechos porque somos hijos de esa madre. Entonces, si tengo una postura política no es partidaria, es la de actuar en el mundo como un ser humano que defiende lo que es importante, la tierra y al ser humano integro. Estamos en peligro cuando nos quieren convertir en parte del engranaje, cuando nos quieren sumisos frente al poder empresarial y político. Esa es mi postura política y está en lucha. Siempre con canciones, alegría, arte y esperanzado.

A lo que destruye el verde
Suelen llamarle progreso
Yo le diría locura
De la que no habrá regreso.
(A quién se le ocurre)
Cambiar verdor de arboleda,
Miles de trinos al viento,
Por bramidos de autopista
Por un triste gris cemento.
Solo volviendo a la tierra,
Haciendo en comunidad
Ha de reencontrar el hombre
Su perdida Humanidad.
Ya me vuelvo pa las sierras
Ya me llevo este cantar,
Dejo arroyitos, chicharras
Y una coplas pa acompañar.
A la gente que defiende a nuestra Madre Sierra en la Asamblea.
“No” a la autovía.

Fragmento de Coplas del libro Poemas de Marzo.

 

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