Revista Colibri | Marea verde y violeta
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Marea verde y violeta

“A las mujeres se le imponen unas normas a las que tienen que someterse, y en función de su respuesta las clasifican en chicas “respetables” y “no respetables”. Las que no respetan estas normas son sometidas al rechazo y a vejaciones hasta llegar a la muerte”-
Fadéla Amara, Madrid 2004

Por Nicole Martin

                                                                                                                                                                                   Fotografía de Verónica Ape

La cuarta marcha de Ni Una Menos (NUM) se realizó ayer en consigna de “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, en relación al aborto legal, seguro y gratuito y en contra del acuerdo del gobierno nacional con el FMI.

 

Las movilizaciones tuvieron lugar en las diferentes provincias para reclamar contra la violencia de género, las medidas del gobierno y por la legalización del aborto. En la Ciudad de Buenos Aires, la militante de NUM, Cecilia Palmeiro, docente y escritora, se refirió a la importancia que tuvo el movimiento para hacer oír un reclamo silenciado: “Fue como encender una chispa, comenzó a construirse ese sujeto colectivo que las mujeres y cuerpos feminizados del mundo estamos componiendo”.

La tapa de Clarín de hoy criticó la marcha por estar más “politizada” y tiene razón. El momento es clave en la historia de las mujeres en la Argentina y en su construcción como un movimiento político. En su evolución es necesario reconocer el trabajo de las periodistas que lanzaron el #NiUnaMenos y lograron trasladar un tema desde la agenda alternativa a los medios masivos. Florencia Alcaraz, cofundadora de Revista LatFem y periodista feminista, explicó a Colibrí que la historia del activismo y el periodismo tomó forma a partir del inicio del NUM, en 2015 y evidenció que ya no se le puede dar la espalda a este tema.

“Los contenidos ingresan, pero lo que falta ahora es un tratamiento acorde una perspectiva feminista, aun en los medios que se dicen con perspectiva de género”, aseveró Alcaraz y agregó que es necesario pensar más profundamente las disputas de los sentidos.

Fue el periodismo el que impulsó a la masividad al movimiento. Otra de las periodistas del NUM, Valeria Sampedro, declaró el año pasado: “Algo que estaba ahí esperando, una convocatoria que se multiplicó porque era necesario un grito social para decir basta de femicidios”. Entre las demás colegas implicadas, estuvieron Marcela Ojeda, Mercedes Funes, Florencia Etcheves, Marina Abiuso, Ingrid Beck y Gabriela Grosso.

“El periodismo feminista tiene que ser un periodismo que cuente todo lo que nosotras hacemos por estar vivas”, dijo la periodista de LatFem y acentuó la importancia de las redes de medios feministas y de las mujeres en general. “Hay un cambio irreversible en la sociedad, como también en el contrato de lectura de los medios por parte de las audiencias”, opinó.

La “marea feminista”, como se denomina al movimiento, se extiende a lo largo y ancho del mundo. Y en nuestro país comienza a crecer en las nuevas generaciones: en las aulas y en los patios de las escuelas las mochilas lucen los icónicos pañuelos de la campaña por el aborto. “Las adolescentes son la vanguardia del feminismo y nuestra mejor esperanza” sostiene la representante del colectivo. Faltan mujeres, pero cada vez son más las que se agrupan en las calles en su memoria.

Como eje principal se exige ni una muerte más por abortos clandestinos, en el marco del reclamo general contra todas las violencias hacia las mujeres. El 13 de junio los diputados tendrán la posibilidad de atender este pedido, hacer historia, y cambiar la legislación a favor de la soberanía sobre el propio cuerpo femenino.

El primer NUM fue nacional y en consecuencia del femicidio de Chiara Páez en Santa Fé: la muerte evitable de la adolescente embarazada fue el impulso más fuerte de la primera marcha del grupo, el 3 de junio de 2015.

                                                                                                                                                                   Fotografías de Verónica Ape

                                                                                                                                                                Fotografías de Alana Rodriguez

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