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Vigilia por el aborto legal
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Vigilia por el aborto legal

Texto por Gabriel Bianco

Les pibes ganaron. En la tarde del miércoles el Congreso fue de las mujeres y las identidades disidentes quienes formaron una ola verde imparable. Una marea que gritó, cantó y pidió por una ley que las saque de la clandestinidad.
Pasaron la noche y lograron en una jornada histórica, la media sanción a la Ley de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. El frío estaba del otro lado de las vallas. De este lado, las parrillas ardían, los panes rellenos no alcanzaban, la yerba que se cambiaba una y otra vez mientras las banderas flamean. Los nervios bailaron entre danzas afro.
Afuera, elles en lucha, y dentro del Congreso, sus voces resonaron. Los pañuelos verdes se alzaron en puños cansados de la hipocresía y abrigaron a esas gargantas que ya no podrán callar.
Para Victoria (18 años) “esta ley debe salir para que dejen de morir pibas y se sientan apoyadas, que sientan que si tienen que ir a un hospital o a una salita, ya no están solas”. Marisa (47) fue contundente y nos dijo que tiene que salir “para que no haya más muertes y para que se acabe la hipocresía de esa otra clase que puede pagarlo”.
El grito por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito llegó al cielo. “Las mujeres tenemos derecho a decidir, la legalización no te va a obligar a abortar, cada una decide lo que quiere hacer”, dijo Roció, de 16 años, sin que le tiemble la voz. A unos pocos metros, Nadia (27) aseguraba: “Tiene que salir por una situación de salud, tengo muchas amigas que han abortado y que lo han hecho en ambientes muy complicados y por suerte han salido bien, pero también pueden salir muy mal, no podés dejar de lado que existe el aborto”.
Las frazadas se volvieron gigantes para abrigarlas del frío de la noche que fue larga. Esta conquista no se las roba nadie. 

 

 

 

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