Revista Colibri | Por el arte callejero en la ciudad
6682
post-template-default,single,single-post,postid-6682,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-12.1.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.4,vc_responsive

Por el arte callejero en la ciudad

Texto: Nicole Martin

Fotografías: Delfina Bronzi, Magali Antonelli Laffitte, Virginia Cristodero,
Ámara De La Serna y Santiago Ledesma Perez

Este martes frente a la Legislatura Porteña, artistas callejeres volvieron a manifestarse en contra de la reforma al Código Contravencional, que podría establecer denuncias anónimas por ruidos molestos que provengan de la vía pública, y penaría con multas, arrestos o trabajo de utilidad pública para les artistas denunciados. Sólo en la ciudad, el Frente de Artistas Ambulantes Organizados (FAAO), calcula que hay 3.300.

Los primeros dos martes de julio, bailarines, clowns, malabaristes, estatuas vivientes y otres artistas llenaron de música, malabares, zancos y presentaron protesta exponiendo su trabajo desde la Avenida de Mayo hasta Diagonal Sur. La movilización fue convocada por diversas organizaciones, como Músicos Organizados, Circo Abierto, Cirqueras organizadas, EDP, Actores en movimiento (AeM), Red de artistas (REA),Trabajadores de la cultura ambulante (T.C.A), Hablemos de violencia sin carpa, Circo Fuaa!, Payasos con memoria y Unión de Artistas Independientes (U.D.A.I), entre otras.

La militante del MST y del movimiento de lucha en defensa del arte en las calles, Abril Cabello, dijo a Colibrí Revista que la política de criminalización del arte independiente a través de la represión es coherente con el modelo del “capitalismo cultural”, que plantea el oficialismo. “Es la política pública de la cultura como mercancía y privilegio de élite llevada al Gobierno de la Ciudad”, afirmó.

Alejandro Cabrera Britos, Presidente del FAAO, declaró que la actividad del martes desbordó las expectativas, alcanzando a les 14.000 presentes. Algunes representantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y de la organización Abogados Culturales (AC), pudieron pedir la palabra en la Comisión de Cultura y dejaron claros los fundamentos políticos de la protesta. “Para ellos es una molestia que ocupemos el espacio público, que está prometido a los negociados privados, pero la presencia del arte en la calle es crucial para cualquier sociedad”, afirmó Alejandro.

Abril, militante del feminismo y en defensa del arte en las calles, aseguró: “Nuestra concepción y planteo como artistas militantes es que la cultura tiene que tener una doble condición. Primero, ser un derecho social de mayorías, a poder acceder de forma libre. Defendemos el espacio público como un marco de producción cultural. Pero además, les artistas son trabajadores que juegan un rol social clave, y por eso tienen derechos -como la libertad en el espacio público- y, por lo tanto, no pueden ser criminalizades”.

“Quien perturba el descanso o la tranquilidad pública mediante ruidos que por su volumen, reiteración o persistencia excedan la normal tolerancia sea sancionado con uno a cinco de trabajo de utilidad pública o multa de 200 a mil pesos. (…) Cuando el origen de los ruidos provengan de la vía pública la sanción será de dos a diez días de trabajo de utilidad pública, multa de 400 a dos mil pesos o arresto de uno a cinco días”, afirma el texto presentado por el Ejecutivo Porteño, a fin de modificar el artículo 85 del Código Contravencional. Actualmente, el decreto N° 1239 de 1993, vigente en la municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, permite realizar actividades artísticas en plazas y paseos, siempre que no produzcan deterioros en los espacios que utilicen.

Sin comentarios

Postear un comentario