Revista Colibri | “Moiras” – una obra feminista en Boedo
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“Moiras” – una obra feminista en Boedo

Entrevista a la Directora teatral Ana Pepe por el estreno de “Moiras”

Por Carla Peverelli

La Ciudad de Buenos Aires, cuenta actualmente con una oferta cultural sorprendente. Más allá de los espectáculos y eventos que nos publicitan en los medios de comunicación más masivos, hay muchas otras propuestas que parecen estar más escondidas, pero que, afortunadamente, existen.

Este es el caso de las puestas teatrales propuestas en el Barrio de Boedo, específicamente en el teatro El Quirón ubicado en Avenida La Plata 1331. No sólo es un teatro sino también una escuela de artes escénicas. Desde hace un mes, todos los domingos a las 20 horas, ofrece una puesta teatral diferente y disiente, Moiras.

Moiras es una obra que toca temáticas sociales y culturales desde la historia. Anclada en el teatro griego, trata  problemáticas actuales utilizando diferentes tipos de lenguajes técnicos y artísticos, uno de ellos es la Parábasis.

La parábasis nace en la comedia griega antigua y es un momento de la obra en que todos los actores salen del escenario y se quedan solamente los miembros del coro para dirigirse directamente al público. Estos, abandonan parcial o completamente su papel dramático para hablar con el público sobre un tema relacionado al de la obra.

Su directora, Ana Pepe, cuenta a Revista Colibrí:

-¿Es tu primera obra?

Es la segunda obra que dirijo y es la primera en varios aspectos como por ejemplo mezclar tantos recursos. La obra anterior era audiovisual y escénica. En esta hay muchos más recursos y muchos más intérpretes y lenguajes, como la danza.

-¿Hace cuánto vienen trabajando en ella?

Hace casi un año y medio que empezamos a investigar e informarnos, con la colaboración de Sonia Di Ciocco que planificaba los encuentros de formación. La idea sobre la cual trabajar estaba pero es un tema que requiere formación y así fuimos sumando intérpretes a los ensayos e investigación con propuestas concretas para empezar a armar escenas. La dramaturga venía a los ensayos e iba escribiendo a la par de nuestro trabajo y así lo fuimos terminando de modificar.

-¿Cómo surgió esto de anclar el teatro Griego en la problemática actual?

Fue la propuesta inicial de la dramaturga, ella también es docente y a partir de las clases y el intercambio con una alumna identificó que las cuestiones de violencia de género atraviesan los distintos tiempos. Tratamos de plasmar en la obra, de como en las distintas culturas y sociedades hay cosas que se perpetúan constantemente.

-¿Cómo fue el trabajo sobre la idea de esta obra con los actores, la convocatoria?

Fuimos convocando en función a las necesidades que iban surgiendo, más que nada a partir de lo que iba saliendo en la investigación, y en el texto final. Así se iban incorporando a los ensayos de a una, uno, une para trabajar también con la dramaturga.

-En la obra se plantean mucho el tema de la banalización que existe en los medios de comunicación. ¿Cómo lo ven ustedes?

En la investigación empezó a salir todo lo que tiene que ver con los medios, y como lo vemos nosotros es como lo intentamos mostrar en la obra, pudimos poner énfasis en cómo se traslada lo que se ve en los medios a lo cotidiano, a la casa. Ponemos como ejemplo la televisión pero hablamos de los medios en general. O cómo de la casa llega a la televisión también. Mostramos situaciones de micromachismos, por ejemplo o violencia en el lenguaje que puedan generar alguna incomodidad en el espectador, y que de esta manera pueda interpretarlo sin la necesidad de ser sumamente explícitos.  Nos parece que está bueno que el espectador a partir de esa intervención genere una opinión propia.

-Supimos que en principio querían que solo haya actrices en la obra, ¿cómo se llegó a que haya un actor también?

Como en todo grupo de trabajo hay intercambio de opiniones y si bien estoy y estuve de acuerdo en que no hay mejor que las mujeres para contar esta historia, yo creo que siempre suma que haya varones y que cuenten a la par.

-¿Cómo te sentís utilizando el teatro como herramienta para poder comunicar sobre estas problemáticas que nos atraviesan a todos?

Empecé a hacer teatro desde muy chica y lo empecé a elegir como mi forma de vida, siempre fue mi objetivo, poder hablar de temas sobre los que se pueda crear. Mi visión es que el teatro y el arte en general acompañan los procesos sociales y políticos y por eso siempre elegí hablar y aportar desde el teatro a estos cambios. Es por eso que por ahí me lleva y nos lleva a los grupos con los que trabajo, dos años, un año y medio investigar, porque el objetivo final no es solamente brindar un espectáculo donde se la pueda pasar bien, sino que también pueda acompañar esos procesos y esas modificaciones culturales y sociales.

-¿Cuáles son las expectativas que tienen sobre la obra?

La principal es que crezca con la mirada del público que hace que esto tenga sentido y para eso lo que más me interesa es que venga público muy diverso, creo que es lo que más la va a hacer crecer. Así que, que crezca con un público muy diverso. Nuestra intención también es llevarla de viaje, llevarla a escuelas, que crezca en todos los aspectos, está pensada para poder trasladarse, para generar debate y diálogo.

 

 

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