Revista Colibri | “Yo no me callo más” – Entrevista a Carolina Peralta
7946
post-template-default,single,single-post,postid-7946,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-12.1.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

“Yo no me callo más” – Entrevista a Carolina Peralta

Por Julieta Belén Gallart Monge

Carolina Peralta es una joven escritora que en el 2015 decidió abrir una página de Facebook a la que llamó Caro con Insomnio para publicar dibujos y escritos propios, creados a partir de una ruptura amorosa. No era la primera vez que publicaba sus poemas en internet, pero utilizar esa red social le permitió llegar a más personas. Actualmente la cuenta Caro con Insomnio posee más de 238.000 seguidores y Carolina acaba de publicar su segundo libro titulado ArMATE, mientras que Nubes Turquesas -su primer libro- ya agotó la sexta edición. “Con este cambio de paradigma que estamos viviendo con el movimiento de mujeres, con esto del ya no nos callamos más, yo no me callo más y encima queda para siempre escrito en ArMATE”, cuenta Carolina y enseguida afirma: “Quería romper con lo naif de Nubes Turquesas, mostrar mi ideología, dejar de callarme. Nubes Turquesas tiene algunos textos que hablan del amor propio, pero ArMATE es un libro feminista y no me dio miedo mostrar mi ideología, era algo que necesitaba hacer, como romper con todo y ser más sincera todavía”.

-¿Por qué querías romper con todo? Además, en la tapa del libro hay dibujada una chica que tiene una molotov en la mano, ella también va a romper con todo.
-Bueno, de su molotov sale un corazón, que es su amor propio. Yo cambié tanto de un año a otro, rompí con tantas cosas mías, con tantos prejuicios, con tantas cosas que no me permitía, que perdí también el miedo a decir quién soy y cómo pienso. Entonces dije, bueno, la ruptura que yo tuve tiene que estar entre mis libros. Y se notó, me parece. Ese cambio se pudo dar en base a todo lo que me pasó personalmente, el contexto feminista y el avance con la página de Caro con Insomnio. Porque incluso cuando escribí el primer libro, aprendí a escribir también. Yo escribía poesía sin saber que escribía poesía. Fue todo como por casualidad, digamos. Y empecé a aprender cosas más técnicas de la escritura, porque la verdad es que no hice ningún curso ni nada. Estudio teatro desde chica y eso es lo que me hace escribir, pero nunca hice un curso de escritura. Y había un montón de cosas técnicas que no las sabía y que las fui aprendiendo cuando escribí el primer libro. Ahí como que agarré la onda y empecé a perfeccionarme más en lo que escribo. Incluso creo que también hay un cambio en la escritura, estoy contenta, porque creo que hay un avance, aunque seguramente, obvio, me falta aprender un montón. A escribir se aprende escribiendo y leyendo. Yo tengo un ejercicio que es tratar de escribir todos los días -por más de que sea malísimo y después lo tire-, para no perder la costumbre de lo que estoy haciendo, para tener un ritmo y ejercitarme en la escritura.

-¿Y cómo fue el proceso de escritura de ArMATE?
El de ArMATE fue diferente al de Nubes Turquesas, porque Nubes Turquesas lo escribí sin saber que iba a ser libro, pero ArMATE sí. Fue más doloroso también, porque quería animarme a contar un montón de cosas. A principio de año tuve la idea de ArMATE, sabía que quería hacer un libro feminista. Fui con la idea a la editorial y me dijeron que lo lleve, así lo veíamos. Les dije que no lo tenía escrito y me dijeron que me lo editaban igual. Usé textos que tenía escritos desde antes, pero me tomé varios meses de laburo intenso a nivel de horas de estar escribiendo y armando y también intenso a nivel personal, porque como cuento cosas dolorosas, me animo a contar y quizás expongo a algunas personas también, por más que no diga su nombre ni nada, es como que cuesta, porque es un libro más crudo, más doloroso que Nubes Turquesas. A parte Nubes Turquesas, cuando lo saqué, ya estaba superado todo ese desamor. Y ArMATE es como que está todo ahí, hay cosas que sí cerré, pero hay otras que son muy recientes. Por eso lo que está en Armate es todo verdad, menos el poema del aborto que fue inventado, pero después todo lo demás es verdad lo que pasó, son cosas que yo viví. Lloré mucho escribiéndolo, pero necesitaba escribirlo, necesitaba decirlo y que esté en un libro. Quizás también me hubiera gustado leer algo así en mi adolescencia; escribí algo que me hubiese gustado leer y que quería que lean de mí.

-¿Qué repercusión percibiste que tuvo ArMATE?
-Vi que con algunos textos las chicas reflexionaban mucho. Me mandaban mensajes diciéndome que gracias a mi texto pudieron hacer determinadas cosas, como detectar que estaban en una relación tóxica. Para mí era fuertísimo, porque me hacía sentir que tenía una responsabilidad. Está bueno ser alguien que ayude, pero que también es una responsabilidad grande. En el libro cuento sobre una relación tóxica que tuve, cuando salí con una persona violenta. Ese texto, cada vez que lo publico, me llegan un montón de mensajes de “me di cuenta de que estoy en una relación así, tengo que ver cómo salgo” o “salí gracias a tu texto”. Es muy fuerte. Y yo les digo “gracias a vos también saliste”. Lo que está escrito son cosas que nos pasan a todas o casi todas de diferente manera, pero nos pasan. Las cuestiones de género nos atraviesan a todas.

-¿Cómo ves la situación actual del feminismo en Argentina?
-Estamos en una época de cambio de paradigma, está todo cuestionado y eso me parece buenísimo. Cada vez más pibas salen a hablar sobre si sufrieron de algún abuso. Cada vez hay más dibujantas, escritoras y me encanta eso. Que cada vez más hablemos y vayamos conquistando espacios que no teníamos, porque no se nos daba el lugar y peleamos por ese lugar. La unión que hubo para pedir por el derecho al aborto me pareció buenísima. Nos unimos desde diferentes partidos políticos, se unieron las actrices, se unieron las artistas, todo por un mismo fin. Yo salgo a la calle y veo tantos pañuelos verdes que me siento acompañada, porque eso también es el feminismo: sentirse menos sola. Esto que nos enseñaron de que tenemos que competir todo el tiempo, se está perdiendo y está buenísimo, estamos cuestionando eso de que “las mujeres son competitivas” o “las mujeres hablan mal de las mujeres”. Ahora está habiendo una unión cada vez más fuerte y eso es lo que da miedo también, por algo nos querían divididas. Lo que somos juntas, más de un millón de personas en la calle. Ahora entiendo por qué nos quieren divididas, porque cuando nos juntamos logramos estas cosas. Se lo debemos a todas las mujeres que estuvieron antes, tenemos una historia y a quien agradecerles. Yo tengo un poema que habla de eso: a las primeras que se levantaron, que las mataron. Y nos siguen matando, pero el texto termina diciendo “ahora gritamos tantas que es imposible pararnos”.

-¿Tenés algún próximo proyecto en mente?
-Bueno ayer me preguntaba de qué va a ser el próximo libro, porque yo soy re ansiosa. Y dije “no”, voy a disfrutar bien de ArMATE, porque siento que es mi libro, más que Nubes Turquesas, porque aunque lo quiero un montón a Nubes Turquesas, siento que ArMATE es más sincero todavía. Voy a disfrutar de todo esto y después pensaré o dejaré que venga la idea sola, como pasó con ArMATE que me vino un día. Igualmente, tengo ganas de escribir una novela en algún momento de mi vida, tengo como ahí pendiente eso, ya está pensada, pero me cuesta un montón. Arranqué este año, luego dejé. Me tendría que sentar a escribirla y ver qué onda, porque no sé cómo soy escribiendo una novela. Sería una ficción, pero como siempre escribo lo que me pasa a mí, no escribo tanto ficción, entonces me cuesta un poco, pero como que sería un desafío que estaría bueno. Por ahora voy a disfrutar de ArMATE y después algo va a salir y voy a seguir escribiendo, pero quizás tarde un poco más en salir el tercer libro, creo que no hay que forzar las ideas.

 

Los libros se pueden conseguir a través de la página de la editorial pecesdeciudad.com.ar o en las librerías que figuran como puntos de venta en el Instagram Caro con Insomnio.

Sin comentarios

Postear un comentario