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“Ñatinta”, arte urbano donde menos te lo esperas
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“Ñatinta”, arte urbano donde menos te lo esperas

Por Paula Colavitto

Caminando por el cementerio, la lluvia hacía el sentimiento aún más gris pero, de pronto, un mural gigante con mucho, mucho, color cambió la percepción de las cosas. El cementerio había dejado de ser un lugar de tristeza para convertirse en un museo a cielo abierto y la posibilidad de reflexionar a través del arte sobre la última etapa de la vida: la muerte.

Durante esta semana se está desarrollando en la cuidad de La Paz, Bolivia, la tercera edición de Ñatinta, un encuentro de arte urbano que da color a la muerte a través de la realización de murales. El festival reúne artistas locales e internacionales -tanto latinoamericanos como europeos-.

El festival busca revalorizar y embellecer el sector público del Cementerio General de La Paz, fortalecer el arte urbano e impulsar el turismo y la cultura boliviana, rescatando componentes ancestrales de tradiciones andinas con respecto al culto de la muerte. El cementerio muestra cotidianamente la percepción de la muerte como parte de la vida misma.

Magda Rossi, una de las fundadoras del festival, quién está dentro de Perros Sueltos, una agrupación abierta de artistas que trabajan dentro del mundo del arte urbano con la finalidad de generar espacios de creación e inspiración artística, diálogos, estímulos y difusión en redes, nos habla sobre  Ñatinta.

– ¿Cómo y cuándo nace Ñatinta?

– Ñatinta nace en 2016, por una complicidad entre los Perros Sueltos, que somos Salvador Vargas y yo más algunos amigos que pintan -que son de aquí de La Paz y de Cochabamba-, y entre el director del Cementerio General de La Paz. Ñatinta nace desde la idea de poder intervenir los cuarteles y muros que no son parte del patrimonio del cementerio, sino de los que están en la zona más reciente. Se comenzó con una edición muy pequeñita, con 3 artistas locales, organizada en muy poco tiempo, más espontánea, hasta que ya el año pasado creció un poco más y este año tenemos 37 artistas de todos los países de Latinoamérica y uno de España. Vamos a realizar más de 30 murales.

– ¿En qué se han inspirado para darle nombre a este proyecto?

– Existe aquí en La Paz un fuerte culto a la muerte. Hay una fiesta que es única en el mundo, yo creo, que se llama Ñatitas, son las calaveras, los cráneos humanos. Aquí varias personas y familias tienen en sus casas una calavera que puede ser de una tatarabuela. Y aparte de las que tienen en la casa, aquí en el cementerio hay algunas que están enterradas en un sector y son de personas que no han sido reconocidas y hay mujeres que las cuidan . Éstas están enterradas y sólo se sacan el 8 de noviembre y toda la gente que tiene, viene aquí con su ñatita en una caja (eso hace referencia a nuestro logo que es una cajita con la calavera) y las traen y le ponen chulito, gafas, cigarrillos, le ponen su nombre, son muy personalizadas. La ñatita es un consejero que entra en el sueño, te protege, te da sugerencias. Aparte, en la fiesta del 8 de noviembre a estas calaveras se les ponen coronas de flores, por eso varios artistas han pintado eso. Esa es la historia de la Ñatita y de ahí se transformó en Ñatinta, porque nosotros las pintamos.

– ¿Por qué eligieron el cementerio? ¿Por qué creen que es importante darle arte/vida a la muerte?

– Hemos elegido el cementerio para poder darle color, cambiar un poco el ambiente, la atmósfera del lugar. Está bastante vinculado por cómo se vive la muerte acá, la gente viene a visitar a sus difuntos y se ponen a comer enfrente de la tumba, llaman a un músico para que les toque, mantienen ese lazo con los difuntos de forma bastante fuerte y esto también se ve en los nichos, ahí le ponen las cosas que les gustaban como la coca- cola, el vino. Es una forma de mantenerse siempre en contacto, una manera de vincularse.  La idea de pintarle su espacio, pues, va por ese lado.

– ¿Cómo les recibe la gente que viene al cementerio, les familiares, por ejemplo?

– Es algo bastante fuerte. En la primera edición teníamos un poco de temor, por ahí la gente no lo iba a recibir bien, pero fue increíble, porque desde el principio todos nos felicitaron. Hace poco un señor nos felicitó, nos dijo que ellos le ponen flores a las almas. porque necesitan colores y le encantó. Les gusta mucho esta idea de llevar color a las almas, es parte de la tradición, por eso hay colores tan fuertes, siempre son como flúor, las mascaritas, las flores que siempre están presentes. La gente hasta ahora nos ha recibido muy bien y hasta nos pide de ir a pintar dónde están enterrados sus difuntos. El otro día nos han revocado un muro para que lo pintemos, ojalá que alguien se anime.

– ¿Cómo creen que influye en la vida de las personas la intervención artística en los espacios públicos?

– El arte urbano es interesante, porque no necesitas tú ir a una exposición o a un museo, sino que el arte llega directamente a tu cotidianidad. Obviamente hay lugares y lugares, ¿no? Quizás no todos los lugares sean aptos para ese tipo de expresión, pero hay muchos sectores que no tienen buenas arquitecturas, que están desgastados y que realmente cambian totalmente de aspecto cuando se interviene con arte. Aquí en Bolivia hay arte urbano de muy buen nivel y creo que para todos es un gusto pero, por ejemplo, yo prefiero ir por la calle, darme la vuelta y que de repente haya una imagen que me llame la atención, antes que ver ladrillos. En Bolivia hay mucho arte representativo de lo que eres, de lo que es tu cultura y cómo es tu entorno. Yo llevo 5 años trabajando con esto y siempre me han recibido muy bien, a la gente es algo que le gusta , el algo que es mucho más accesible comparado con otras formas de expresión artística, es otro lenguaje más inmediato. Independientemente de qué lugar y nivel cultural tengas, si algo está bien realizado y representa una imagen que te llama la atención, pues bien, acaba gustándote, ¿no?

– ¿Cómo financian este festival?

Perros Sueltos es un colectivo independiente, autosugestionado y autónomo, entonces nos buscamos aliados para poder realizar este proyecto. Este año hemos tenido el apoyo de American Chemical en lo que se refiere a la pintura y desde el primer año tenemos el apoyo de Bunkie Hostel que nos da el alojamiento. También tenemos el auspicio de varios restaurantes, cada noche cenamos en restaurantes distintos de aquí de La Paz. También Parques de la memoria, que es otro cementerio en Cochabamba, al cual le ha encantado el trabajo que estamos haciendo y ha decidido ayudar. En este momento el artista Diego Villar está pintando allá, es un cementerio de pasto, pero tiene un muro perimetral y lo está interviniendo.

– ¿Cómo se contactan con les artistas para que participen de Ñatinta?

– Hacemos una convocatoria por redes y nos movemos a través de contactos y amigos. Se les lanza un desafió a los artistas, que es investigar sobre lo que es el culto andino a la muerte aquí en Bolivia, que aquí es muy fuerte, entonces la idea es que puedan con sus propuestas plasmar este imaginario de tanta wawa, de todos los santos, de las ñatitas, bueno de todo lo que se ve acá, de lo que sucede en el cementerio. Esta vez se han presentado más de 80 personas y hemos seleccionado con el equipo y con la dirección del cementerio. Hemos ido escogiendo los que nos parecían más representativos y también los artistas que tenían más recorrido, porque claro es un contexto muy particular donde intervenir, entonces hay que tener cuidado con las imágenes que se van proyectando, porque el arte urbano tiene eso, ¿no? Es muy potente, entonces ese es el filtro, un filtro de ir escogiendo los que tienen más recorrido, la propuesta más original y la mejor trabajada.

– ¿Cómo se da el vínculo entre les artistas que vienen? Porque muches no se conocen, ¿verdad?

– Es todo un mundo. Estamos todo el día en el cementerio, desde las 8: 30 de la mañana hasta las 18 horas y aparte estamos conviviendo en el hostel, todos en dos cuartos gigantes. Algunos ya se conocían, pero muchos no, entonces es muy bonito porque es una semana donde realmente compartes muchos momentos, muchos espacios. Hay intercambio artístico y cultural, hay muchos chicos de aquí de La Paz y de Cochabamba también, entonces es una muy buena interacción y una buena influencia entre todos.

– ¿Cómo viene el Ñatinta 2018?

– Comenzó el lunes 22 con visita al cementerio y selección de muros. El martes hicimos una exposición en Casa Azul que salió muy linda, los artistas han traído cosas de lo que producen, desde remeras, cuadros y serigrafías. Hoy viernes estará La noche del cementerio que es organizada por la secretaría de cultura de la alcaldía de La Paz. En el sector patrimonial del cementerio habrá 10 puestas de escenas realizadas por un grupo de teatro que se irán repitiendo, se esperan como 8.000 personas. Lo interesante es que la última etapa de la puesta en escena será enfrente de uno de los murales grandes que hicimos y nos han pedido que estemos presentes, porque cada puesta en escena es un homenaje a distintos artistas bolivianos que están aquí enterrados y la última es un homenaje a un pintor muy reconocido. Nos han pedido que estemos pintando y es muy bueno para nosotros, para visibilizar lo que hacemos. El sábado hacemos el cierre con una fiesta, ya que todos los muros estarán acabados y queremos que los artistas se relajen y disfruten.

– ¿Pensaron trasladarse a otra ciudad u otro país luego de “Ñatinta, La Paz”? Claro que con otro nombre…

– Bueno, nosotros como colectivo intentamos intervenir en distintos lugares. Nuestro lema es: “Arte urbano donde menos te lo esperas”, nos gusta la idea de intervenir en lugares que no son muy comunes. En Cochabamba hemos pintando al lado de una iglesia, también se ha pintando una fabrica. Bueno, sí, la idea es ir cada vez más buscando lugares distintos para también ofrecer a los artistas una posibilidad de expresarse en un formato al que no están acostumbrados. Intentaremos siempre hacer estas cosas, ojalá se nos den más ocasiones. No estamos pensando en repetir un modelo, porque es algo muy contextual, se puede hacer acá porque existe toda esta percepción y la gente lo recibe así, no sé, por ejemplo, si se podrá hacer igual en otros cementerios de Bolivia.

El festival durará hasta mañana sábado y se hace todos años en la ciudad de La Paz. Seguí este festival y enterate de novedades en el Instagram de Perros Sueltos (@perros_sueltos). 

Quién sabe algún día podremos disfrutar de un “Chacatinta” en nuestro emblemático Cementerio porteño. 

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