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Miau Trío: “aquelarre y sanación”
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Miau Trío: “aquelarre y sanación”

Por Nicole Martin
Fotos: Alana Rodriguez y Camila Bianchi

Las alérgicas a los gatos Rocío Iturralde, Mariana Michi, y Rocío Katz se hicieron amigas haciendo música. Eligieron el jazz de los años 20′ y 30′ para expresar su arte con un tinte humorístico muy especial. Se dieron cuenta en la primera juntada que en sus tres voces -juntas- se creaba un instrumento bellísimo. Empezaron tocando en un teatro de flores en 2014 y, a una semana de su show en el auditorio Borges para cerrar el panel de feminismo en arte y medios, organizado por Revista Colibrí, cuentan sobre la sororidad y la magia de su aquelarre.

 

– ¿Por qué hacen esto juntas?

Rocío Katz: Desde el primer ensayo se dio la situación de contar algo nuestro, de contenernos, contar los problemas y transformarlos haciendo música.

Mariana Michi: Katz y yo nos conocimos en un estudio de música. Roxi y Katz en un cumpleaños, y no éramos amigas hasta que hicimos música juntas. La idea surgió de ellas, empezar a probar, ver que pasaba con estas canciones de a tres voces. Después me convocaron para ser la tercera voz y nos empezamos a juntar a ver como nos sentíamos. Fue como muy de cero, en el vínculo y en este tipo de música. Nos empezamos a juntar y flasheamos.

Rocío Iturralde: Contención. Mucho aquelarre y sanación.

Mariana Michi: Ataque de llanto y de pronto terminar haciendo videos graciosos. Así nos hicimos amigas, hermanas.

Rocío Katz: Zarpado.

Rocío Iturralde: Zarpado.

Foto: Alana Rodriguez

Cuando se empezaron a juntar, sus amigues les empezaron a preguntar por lo que estaban haciendo. De ahí surgió el primer video, que se hizo viral. Desde entonces, las empezaron a convocar para tocar. Rápidamente, tuvieron que armar un repertorio y salir al escenario.

Mariana Michi: Fue todo muy loco, muy rápido. En nuestra primera gira a Rosario, nos pidieron un show de una hora. Nosotras dijimos que “SIIIII QUERIDO” (todas juntas), de una y tuvimos que ir sacando temas nuevos en el viaje para tocar esa misma noche. Fue re zarpada esa fecha, sólo habíamos tocado cuatro veces en Buenos Aires. 

Rocío Iturralde: Habíamos armado un cover de “Perro salchicha”, y sólo lo tocamos esa vez porque no teníamos más repertorio. La gente nos sigue pidiendo que hagamos ese tema. Muy gracioso.

Rocío Katz: Muy zarpado.

Mariana Michi:  Muy loco.

Rocío Katz: Como somos nosotras. (se ríen)

Hasta en una entrevista, sus tres voces se funden en una. Cuando empezaron a componer para el trío, trajeron temas de los años treinta, a artistas que las inspiraban, a armar cosas nuevas. Charlando con Revista Colibrí, mientras se maquillan para un show en la Casa Rodolfo Walsh, cuentan que antes de abrir Vorterix en 2015, en una fecha convocadas por Paula Maffía, estuvieron todo el día juntas. Comiendo, charlando, haciendo brujerías. Ese año, grabaron su primer disco con un proyecto de financiamiento idea.me. El disco “Miau”, se financió a todo o nada.

– ¿Cómo fue esa experiencia?

Mariana Michi: Increíble, fue súper arduo, manija, estresante.

Rocío Iturralde: Grabamos en dos días, en vivo y nos quedamos a dormir ahí.

Mariana Michi: Fueron dos sesiones de catorce horas cada una. Grabamos, dormimos, nos despertamos y seguimos grabando.

Rocío Iturralde: Fue hermoso, escuchamos el disco y nos encanta como quedó. Lo presentamos en Santos 4040, fue un montón de gente y los discos llegaron ese mismo día. Fue una locura total.

Tocan con los instrumentos que van consiguiendo. Cuentan con unas castañuelas, lograron comprarse un ukelele y, dicen entre risas, que todo lo que les gusta lo van mezclando.

– ¿Cual es su búsqueda en el jazz de los 30?

Rocío Katz: El jazz fue lo que probamos juntas. Por separado cada una hacía sus canciones, pero juntas fuimos con esto, una música que está arreglada para tres voces, con arreglos alucinantes. Las canciones son increíbles y nos encontramos mucho ahí. Somos como un instrumento las tres juntas.

Mariana Michi: Creemos que el jazz de los años 20′ y 30′ tiene una picardía en las letras y un algo rústico. Si bien los arreglos son super elevados y complejos, no subestiman al público. Hay algo de poder escuchar que no te deja afuera. De hecho la mayoría de las canciones están en inglés, y nos pasa que después del show nos dicen que todo el mundo entiende de qué va, nadie que no sepa inglés se va a quedar fuera del show.

Rocío Iturralde: Desde el laburo de escena, o los chistes que surgen de las canciones. Vamos explicando antes sobre los temas y los actuamos muchísimo. Entonces, siempre se termina entendiendo el mensaje.

– También está la complicidad del humor…

Mariana Michi: Exacto. Y ahora estamos componiendo en español: Ácaro, Tarde Baby, Reencuentro Fatal. La gente que nos dice “¿Por qué no escriben en español?” es porque nunca vinieron a un show. Veni y chequeá vos. En vivo, es diferente.

Grabaron el single de la serie Tarde Baby con Malena Pichot. Ella las contactó por Instagram y las convocó para ello. “Fue todo super fluído y ella es un amor”, dice Rocío Iturralde. Pegaron tan buena onda, que Pichot se copó en hacer un tema con ellas.

– ¿Cómo sienten que las interpela el feminismo haciendo lo que hacen?

Mariana Michi: El feminismo nos cambió la vida.

Rocío Katz: Nos interpela en todo, permanentemente, como humanas. Está presente en cada decisión que tomamos; fue ponerle claridad a situaciones y sensaciones que ya existían. Desde siempre, los sonidistas fueron una cagada. Y el feminismo te hace reconocer los motivos de estas situaciones. Y no nos pasa sólo a nosotras ni sólo en el ambiente de la música. Fue como luz. Y también el compañerismo, la sororidad, aprender a ser amigas entre nosotras. Porque no nos enseñaron eso, “hay que odiarlas a las otras”.

Mariana Michi: Yo nunca había tocado en una banda de mujeres, y ahí entendi. Fue la comodidad, la charla, la sensibilidad, la practicidad.

Rocío Katz: Algo de cómo se reinterpreta todo, que si uno hace algo y es sexual, o no, o está tirando onda. Hay algo ahí que no existe, y no tiene que ver con la orientación sexual sino con no creer que los otros son objetos sexuales. Recordarnos que somos hermosas pero que no intervenga de una manera coercitiva, desde una condición de igualdad.

-¿Qué opinan del cupo femenino en recitales?

Rocío Katz: Es super importante y urgente. La desigualdad está en todos lados, pero en los festivales se ve más. Porque las mujeres tienen banda de varones, hay tres mujeres de cincuenta artistas.

Rocío Iturralde: La costumbre es de llegar y: “¿Tocan ustedes solas o con banda?”

Rocío Katz: Y nosotras: “¡Somos la banda!”.

Rocío Iturralde: “¿Y cantan nada más?”, tipo no pueden entender que toques un instrumento y cantes. O el consejo al final de “Estaría bueno que tenga una base, tipo un baterista”. Un chabón que te asegure que está bien.

Mariana Michi: Llegamos a un lugar, ven que somos tres mujeres y nos re subestiman, y cuando terminamos de tocar “¿Chicas quieren comer algo?” y es como “¡Dale! tratame bien desde que llegué!”.

 

 

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