Revista Colibri | Que no falten en estas fiestas: aplicar la ESI y abandonar la criminalización
8389
post-template-default,single,single-post,postid-8389,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-12.1.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_responsive

Que no falten en estas fiestas: aplicar la ESI y abandonar la criminalización

Por Pablo Hernán Velázquez

Como continuación de un trabajo profundo en una temática que da para mucho más, en esta segunda parte de “El regalo de navidad que aún falta”, Pablo Hernán Velázquez ahonda en los aspectos del desamparo estatal e institucional problematizándolos desde la criminalización de les niñes y los aportes que presenta la implementación de la ESI.

 

EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL

Niñes y adolescentes de todas las clases y sin distinción de sus ingresos o carencias son violentades en la integridad de sus cuerpos, cuando un adulto saca provecho de su indefensión, su falta de conocimiento y de autocuidado del cuerpo, en especial, cuando estas agresiones sexuales  ocurren en los ámbitos familiares, que al menor deberían brindarle protección y contención. “Hace pocos meses en una jornada especial sobre la ESI que realizamos en la escuela, un niño nos contó que una vez fue abusado por su tío. Esto surgió en base a que estuvimos hablando de que el cuerpo es de une y nadie debe tocarlo” cuenta Emilce, docente de nivel primario. Recientemente el Congreso resolvió que los casos de abuso sexual sean de acción pública, lo que se traduce en que el Estado podrá investigar de oficio al tomar conocimiento de un abuso sin que haya una denuncia formal. Sobre la importancia de la ESI y su aplicación efectiva en los años de formación, Nuria, militante y estudiante próxima a recibirse en el Profesorado de Nivel Inicial, y que desarrolla su tarea con niñes de la más temprana edad, comenta que “sería sumamente importante y una gran herramienta que ayudaría a la detección de abusos intrafamiliares y externos a la familia también, y al desarrollo de la autonomía de les chiques que asisten al jardín, y para todes les pibes de todos los niveles educativos”

En líneas generales, la ESI representa la creación de espacios de formación serios, sostenidos, sistemáticos, donde les educadores y cada persona involucrada en educación pueda acceder a herramientas, revisar conceptos y elaborar un abordaje que contemple todas las dimensiones de la sexualidad y la salud. Sin embargo, Emilce considera que hay un profundo desconocimiento en la sociedad de este abordaje: “la palabra ‘sexualidad’ no se reduce al acto sexual y nada más. La iglesia, los padres y los movimientos homofóbicos que surgieron en este último tiempo que se oponen a la ESI, piensan que nosotres estamos frente a un curso para hablar de sexo y masturbación, o que somos ‘promotores de la homosexualidad”. Es posible que el origen de esta distorsión, como remarca Nuria, se encuentre en la desinformación: “Hay cosas que se comunican muy mal y cosas que no se comunican. Y también me parece que lo que se comunica bien no llega”. Además, agrega que para las familias en muchos casos resulta dificultoso tocar ciertos temas vinculados al conocimiento y cuidado del propio cuerpo: “En el caso del jardín para las familias que mandan a sus hijes es muy sensible esta información, se cree que se va a hablar de lo biológico, de lo genital -que es algo que la ley estipula-, pero también hablamos del cuidado, de con quienes yo tengo intimidad, con quien voy al baño, quien me mira, quien me baña, cuestiones que tienen que ver con el autocuidado del niñe”.

Las docentes que conversaron para este punto con Colibrí Revista detallaron algunos puntos en los cuales el Estado puede y debe accionar para evitar la vulneración de derechos de les niñes y adolescentes: “La ESI debería estar incluída en la formación docente y debe haber capacitaciones luego ya que muchas veces ocurre que puede no saberse desde la docencia como abordar ciertos contenidos” afirmó Emilce, que además señaló la inexistencia de políticas públicas y educativas suficientes para garantizar una buena educación sexual integral. Nuria cerró sus consideraciones expresando que la ESI debe aplicarse de forma efectiva tal como está en todos los establecimientos educativos desde los primeros años de educación, ya que les menores de edad no son ajenes a los cambios que experimenta la sociedad en materia de ampliación de derechos: “la ESI es el instrumento que tiene el Estado para atender estas cuestiones, y a les niñes les brinda una serie de conocimientos y experiencias que le harán cuestionar aquello que les viene dado como algo que asi”.

Fotografía: Vale Dranovsky

CRIMINALIZACIÓN DE MENORES

Este quizás sea el último eslabón de un ciclo de reproducción de violencias que le cuesta la vida a muches menores de edad y también a jóvenes adultes envueltes en situaciones de vulnerabilidad social, por la constante desidia que el propio Estado descargó sobre elles. Si bien en marzo se hará la presentación del informe anual de víctimas de violencia institucional de CORREPI, los datos que hay al día de hoy muestran que mas del 40% de las victimas registradas desde 1983 tenía 25 años de edad o menos. Y las perspectivas no tienden a reducirse. En las últimas semanas el Ministerio de Seguridad resolvió ampliar el margen de maniobra de cada uniformado federal para el uso de sus armas de fuego, medida que ha obtenido el repudio casi unánime de la oposición, y sobretodo de organismos sociales y derechos humanos, que alertaron de la peligrosidad de darle vía libre a las fuerzas represivas de utilizar de forma imprudencial y discrecional las armas que el Estado les otorgó. “El reglamento de las fuerzas federales es violatorio de los tratados internacionales, principalmente del principio de uso de arma de fuego por parte de un funcionario encargado de cumplir la ley, de la ONU y que fue decretado en La Habana en 1990” afirma Martin Busso, abogado de la Asociacion Civil contra la Violencia Institucional (ACVI).

Adriana es tía de Angel Nicolas Romero, quien tenía 22 años cuando fue fusilado en marzo de 2015 por el policía federal Matías Hector Castaño, y comenta que el gatillo del uniformado también lo apretó el Estado: “esta problemática se agudiza cada vez más desde el retorno del sistema democrático en el ámbito de la política. Cambiemos acumula en tres años más de mil muertes de pibas y pibes asesinados por el aparato represivo del Estado”. Añadió Adriana a su relato que con esta resolución no serán judicializables las causas a oficiales de fuerzas federales por violencia institucional, porque “el decreto de Bullrich es un resumen de las causas en las que buscan ampararse los uniformados que cometen crímenes de gatillo fácil: “Creí que tenía un arma, no sabía que estaba desarmado, hizo un movimiento sospechoso, no sabía que era un arma de juguete, y una lista interminable de etcéteras”. Por su parte, Buzzo esboza un intento de explicación a esta medida: “El objetivo del gobierno es dar un mensaje demagogo, que cala muy profundo en algunos sectores de la sociedad que no sean quizá minoritarios, y en momentos de descontento social y económico tienden a ampliarse. Además, considera que Cambiemos intenta interpelar el sentido más reaccionario de la sociedad para contener votos, sectores, y buscar apoyos en algunos círculos de la sociedad con un sentido común más reaccionario.

Siguiendo esta línea, Azul elige poner el foco también en los sectores de la sociedad a los que se refiere Buzzo, que reciben y reproducen ese mensaje de estigmatización: “La criminalización de la juventud siempre estuvo a nivel social en cuanto a que siempre hay un grupo social que la avala y la milita sin entender ni tener una perspectiva un poco más política, social y de clase para entender un poco más la historia de cada uno de esos jóvenes que están dentro de ese sistema criminal”. La descripción del sujeto a estigmatizar es por todes conocida, y Buzzo la describe con precisión: “Muchachos jóvenes, de no más de 25 años, de barrios populares, que visten ropa deportiva y visera”. El mensaje ha sido construido de una forma tal que se hizo que la sociedad apunte contra ellos y pida a quienes portan armas reglamentarias descargarlas contra ellos, porque constituyen la fisonomía que el Estado le puso a la “inseguridad”, como la última gota de un vaso que finalmente rebalsa de acumulación de infancias y adolescencias signadas por la violencia y el abandono. No obstante, Walter Córdoba apunta que “se piensa que -les pibes- son peligrosos porque tienen un montón de carencias y hay muchos casos que demuestran que no eligen la violencia, que los chicos de alguna forma teniendo estímulo y contención, pueden proyectar una vida”, y sentencia que lo que hace Bullrich es revictimizarlos y mostrarles la cara más cruel del aparato estatal.

DEFENSOR DEL NIÑO

El 28 de septiembre de 2005 fue aprobada la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, y la misma establecía 90 días para la designación del titular del área. Parece increíble, pero lamentablemente tiene un correlato con toda la sucesión de carencias que sufren les niñes y adolescentes, parte de la explicación la tiene el hecho de que pasaron 13 años y aun el puesto está vacante. No todo está perdido, hay 15 postulantes al cargo, que deben cumplir una serie de pasos burocráticos ante les representantes de una comisión bicameral del Congreso, que luego deberá seleccionar al postulante que reúna los mejores atributos para que el recinto defina la elección o no. Como la Bicameral no propuso a un candidato, se postergó la designación para el próximo año. El Defensor del Niño una vez que se designe a alguien, deberá monitorear las políticas públicas para la protección de los derechos que el Estado debe garantizar para el goce de la infancia de niñes y adolescentes.

¿HAY ALGO POR HACER?

Entre todas estas carencias violencias y derechos negados, lo único que les pibes no necesitan es la indiferencia y la condena social. No son animales para entretenimiento, pero tampoco se puede mantener la hipocresía de mirar para otro lado cuando une pibe se acerca a pedirnos que le ayudemos para comer. La comodidad de nuestras casas, y nuestras necesidades mayormente cubiertas nos obliga a pensar que este año habrá más pibes que pasarán su Navidad sin un regalo, y peor aún, sin un plato de comida. Pero no solo de pensar se trata. Mientras seguimos corriendo para conseguir el regalo para nuestres hijes, sobrines, nietes o ahijades podemos comenzar a interpelarnos como parte de una sociedad que permanece inmóvil cuando descubrimos que la pobreza tiene rostro infantil, y que, si podemos pensar en darle un regalo a nuestres hijes, sobrines, nietes o ahijades es porque de alguna forma pudimos lograr pequeñas victorias frente un sistema empobrecedor, cruel y sanguinario con los sueños de eses pibes. ¿Por qué no apostar por todes les pibes?

Quizás sea tiempo de asumir la responsabilidad que nos toca, porque ese Estado lo construimos todes.

 

Agradecimientos:
UNICEF Argentina, Asociación Civil contra la Violencia Institucional (ACVI), Juan Carr (Red Solidaria), Juan Manuel (Barrios de Pie), Andrea Moyano (Abogada de niños, niñas y adolescentes), Ismael Jalil y Carla Sosa (CORREPI), Familiares de Nicolás Romero y Carlitos Abregú (victimas de gatillo fácil), Laura Reverter, Nadia García, Elena Calvín.

Sin comentarios

Postear un comentario