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Los días de Ayotzinapa: vivos se los llevaron, vivos los queremos
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Los días de Ayotzinapa: vivos se los llevaron, vivos los queremos

Por Daniela Garrido

La serie documental de dos capítulos producida y conducida por el escritor mexicano Paco Ignacio Taibo II cuenta con la colaboración de distintas fuentes periodísticas, investigadores forenses y las palabras de sobrevivientes de la fatal noche del 26 de septiembre de 2014. Aquel día, estudiantes normalistas de la localidad de Ayotzinapa, se preparaban como todos los años para trasladarse en caravana a la Ciudad de México, para participar de una marcha que conmemora la Matanza de Tlatelolco. El Estado les dispone de traslado para menos de la mitad de los estudiantes que suelen asistir, por lo que, organizados, se distribuyen en micros de corta distancia que los alcanzan a destino, con el consentimiento de los choferes. Esta es una rutina que realizan año tras año, pero en 2014, fue la excepción.

Normalistas: Colectivo de estudiantes sumamente organizados de todo México, caracterizado por un enorme sentido de solidaridad, unión y compañerismo.

El documental se divide en dos episodios, guiados por el escritor Taibo, que recurre a distintas fuentes periodísticas que hace años se involucran de manera profesional y personal en los hechos. La periodista Paula Mónaco, hija de desaparecidos en la ultima dictadura militar argentina, recupera al detalle los hechos sucedidos aquella noche, como forma también de recuperar parte de su historia. El periodista John Gibler por su parte recoge testimonios de familiares y sobrevivientes en un cuaderno, preguntando y repreguntando.

El compromiso de Anabel Hernández, quien recupera en el libro sobre periodismo de investigación “La verdadera noche de Iguala”, datos que el gobierno ignora, omite o desmiente.

El primer capitulo narra cómo los estudiantes comienzan un año más con su partida hacia el Estado de México en distintos micros. En diferentes localidades, mientras se trasladan, muchos de ellos son encerrados en los transportes y amenazados con armas por la policía, fuerzas de seguridad y militares (dato último que el Gobierno desmiente). En el Municipio de Iguala, Estado de Guerrero, se produce la peor matanza donde mueren tres compañeros, con un fuerte tiroteo a mansalva. El documental reproduce los hechos con fuentes de técnicas de arquitectura, audios, imágenes y con testimonios de estudiantes sobrevivientes para no dejar detalle librado al azar. Se hace hincapié en la presencia constante y masiva de las fuerzas de seguridad, que no dejan de disparar y amenazar. A estudiantes de dos micros, los bajan y se los llevan en patrullas, nunca más se los vuelve a ver.

Los familiares, estudiantes, compañeros y la sociedad exigen justicia y aparición con vida de los estudiantes. Por su parte, el Estado nacional y local construye constantes discursos sin sustento para “esclarecer el caso”. Se exige al Estado, debilitado, que comience una investigación paralela de la mano del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Estas investigaciones, junto con las de el Equipo Argentino de Antropología Forense, son claves para el intento de hacer justicia, a pesar de los límites permanentes impuestos por el entonces Gobierno de Peña Nieto. Este grupo de investigación, desmiente con sustento el discurso de la Procuraduría General de la República el cual indica que los cuerpos de los normalistas fueron incinerados en un basurero y poder así cerrar el caso. La fuerte vinculación del estado mexicano con el narcotráfico, traba la investigación del GIEI y penosamente deben dar por finalizado su trabajo, pero antes dan a conocer todos los puntos más importantes del caso, en donde se evidencian los datos falsos divulgados por el Estado.

Los normalistas no fueron incinerados, y siguen desaparecidos.

No sólo debían llevar adelante una investigación profunda y trabajosa, sino que a su vez desmentir un discurso que no se pone en el lugar de las victimas sino de sus propios intereses. Debían oponerse a poderes que operan de manera muy fuerte en el territorio mexicano.

Desaparición forzada: arreste, detenga o traslade contra su voluntad, por agentes gubernamentales, agentes organizados o particulares que actúen en nombre o con apoyo del gobierno. (Organización de las Naciones Unidas)

Un dato importante en este caso, es la calificación de este término. La desaparición forzada, en palabras del historiador Federico Mastrogiovanni, es un delito continuado y que no prescribe, que se comete todos los días si la/as persona/s no son encontradas. Por lo tanto, este delito puede llevar al presidente a la corte penal internacional por delitos de lesa humanidad. Además de datos duros, lo que arroja la serie es la intención de la sociedad, los familiares, el periodismo independiente en esclarecer el caso, involucrándose, no así el Estado que hace oídos sordos. Hay muchas preguntas que no saben (o no se quieren) responder. ¿Por qué participaron fuerzas militares? ¿Por qué la persecución y desaparición de estudiantes que todos los años hacían ese camino? Son cuestiones que el poder no indaga.

2 Comments
  • Alejandra Romero
    Posted at 17:29h, 27 febrero Responder

    Excelente nota!

  • Ana Rosa Cantiello
    Posted at 21:22h, 27 febrero Responder

    Excelente!!!
    Ahora necesito poder mirar la serie- documental.
    Bien por la Revista Colibri y la autora de la nota.

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