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Birra, chela, pola…mujeres cerveceras de Latinoamérica

Por Paula Colavitto

Cada vez con más fuerza se escucha la voz de las mujeres alrededor del mundo, en exigencia de derechos, creando y reclamando espacios históricamente dominados por varones.
Tal es el caso del mundo cervecero, ámbito siempre vinculado a la hombría. Cerveza para varones servida por mujeres y hasta en las publicidades destinada siempre a su consumo, donde triste y erróneamente el papel de la mujer es el de ser otro producto a vender.


Si la historia la escriben los que ganan…

Qué curioso y oportuno nos resultará saber que la cerveza fue creada por mujeres. Hace más de 7.000 años en Mesopotamia fueron las mujeres quienes, impulsadas por la necesidad de alimentarse, mezclaron los granos de cereal con agua y hierbas y resultó un líquido que fermentaba de manera espontánea. Descubrimiento, que además de nutritivo les alegraba el corazón. Finalmente, fue en la Edad Media que la elaboración y el consumo de cerveza comienza una nueva etapa al agregar a la mezcla el lúpulo (flor que da a la bebida su amargor y propiedades conservantes). Y quién descubrió esta flor que le dio un giro radical a la cerveza, fue nada más y nada menos que otra mujer: la abadesa Hildegarda de Bingen, que aparte de madre cervecera, escritora y botánica, fue nombrada Santa…¡no era para menos!

Poniéndole tetas al asunto…
Son muchas las emprendedoras, productoras, sommeliers, comunicadoras y consumidoras que le pusieron tetas al asunto de la cerveza artesanal.  Comunidad de Mujeres Cerveceras es la primera red que tiene como objetivo visibilizar a las mujeres en el ámbito de la cerveza. Actualmente, la #CMC se mantiene activa en Brasil, Chile y Colombia y continúa expandiéndose.

Reunión de mujeres cerveceras en Buenos Aires

Karen Borensztein, de la ciudad de Buenos Aires, es psicóloga, comunicadora y fundadora de la Comunidad de Mujeres Cerveceras en Argentina. Como fiel consumidora de cervezas y habitué de varios bares de su barrio, comenzó a investigar y a vincularse en este interesante mundillo.

Revista Colibrí: ¿Cómo surje la Comunidad de Mujeres Cerveceras?

Karen: Yo había visto que por medio de las publicidades masivas de cervezas no se tenía en cuenta a la mujer, que no es protagonista de las historias que cuentan estas marcas y si alguna aparece, es con un montón de sesgos de género que tienen una construcción errada de la mujer. Me di cuenta de esto justamente en un bar y supe que había que mostrar la realidad y la heterogeneidad que se ve en los bares, que no hay un perfil determinado, sino que hay varios y eso es lo rico. La comunicación y la publicidad masiva media nuestras conductas y tiene consecuencias en la sociedad, entonces, hay que ser responsables de lo que se comunica. Ahí dije bueno, empiezo con la comunidad, y pensé :”Sí, me encanta consumir cerveza pero me tengo que formar”. Ahí comencé y fue un camino de ida, encontré que se juntaban un montón de cosas que me gustan. La psicología, la comunicación, la ciencia , la creatividad y junto con la cuestión de género que es algo en lo cual voy aprendiendo y sé que hay que llevar adelante cambios, que los estamos haciendo…


Revista Colibrí: ¿Cuáles son los principales objetivos de la comunidad?

Karen: Lo genuino es que los objetivos que se fueron construyendo en los encuentros con otras cerveceras, cuando por medio de Instagram, sobre todo, comencé a hablar, a ver que era lo que les pasaba, a conocer sus diferentes realidades, a conocerlas a ellas y fue ahí cuando nos dimos cuenta cuáles eran los pasos y los objetivos: la visibilización de esta diversidad, la difusión de información y por último sumar, siempre sumar.

Revista Colibrí: ¿Cómo logra la CMC expandirse a otros países?

Karen: Estamos en constante comunicación con cerveceras de otros países y nos vamos enterando de diferentes realidades que son bravas. Acá en Argentina, dentro de todo, se puede decir que estamos bien pero los relatos que cuentan las compañeras son muy crudos. Y si vamos bajo la misma bandera y los mismos valores también podemos potenciarnos, ser más fuertes e ir para el mismo lado. Queremos crecer, visibilizarnos, aprender entre todas, ser cada vez más y luchar -sobre todo- contra la violencia de género, que lamentablemente existe una relación entre el consumo de alcohol y la violencia, esa es una realidad en los bares y también estamos realizando iniciativas en ese sentido.

Jennifer Ramírez Buitrago de Santiago de Cali, Colombia, es dueña y cervecera de Birrería Baloo, y cofundadora de la Comunidad de Mujeres Cerveceras de Colombia. “Mi entrada al mundo cervecero se dio luego de un viaje a Brasil que lo hice para asistir al Oktoberfest de Bumenau, allí me enamoré de la movida de la cervecería artesanal y me volví a Colombia con la idea de que quería pertenecer a esto, arranqué como cervecera casera y luego creé a Birrería Baloo”.

Revista Colibrí: ¿Cómo es que llega la CMC a Colombia?

Jennifer: Desde que arranqué en el mundo cervecero que me parece importante que las chicas se interesen por la cerveza, desde el consumo responsable, hasta la producción, así fue que empecé a hacer conversatorios y talleres para chicas. Luego conocí a Leiddy, una compañera con la que arrancamos a trabajar en el tema. En la elección del nombre conocí la comunidad de mujeres de argentina, hablé con Karen y decidimos unir fuerzas continuando con la misma comunidad y así es que se funda la Comunidad De Mujeres Cerveceras de Colombia.

Revista Colibrí: ¿Cómo se organizan en sus respectivos países y entre todas?

Karen: La organización es compleja porque somos un grupo grande, tanto de Argentina, que están las chicas de la Ciudad de Buenos Aires y también de todas las provincias, junto con las chicas de Chile y Colombia y la verdad que WhatsApp en ese sentido es un aliado. Lo que estamos haciendo en Buenos Aires, que es donde comenzó todo, es tratar de replicar esta organización y estructura, organizarnos primero nosotras para poder ayudarlas a ellas, entendiendo las particularidades de cada lugar.

Revista Colibrí: ¿Por qué creen que es importante que las mujeres se agrupen en comunidades? ¿En qué las ayuda como trabajadoras de la cerveza que exista la comunidad?

Jennifer: Porque se crea un trabajo comunitario con el único fin de que crezcamos, demostrar que la cerveza no tiene género, tumbar imaginarios que se han creado. Como trabajadoras buscamos tener oportunidades en toda la cadena productiva de la cerveza, que podamos educarnos y cada vez hacer más y mejor birra.

Karen: A su vez, esta cultura cervecera está dando los primeros pasos en Latinoamérica y tenemos un montón de oportunidades, no sólo son a nivel laboral sino también apasionarnos, encontrar amigas, tener la posibilidad de ser precursoras en la construcción de una cultura.

Jennifer presentando a la CMC en el marco de la “Copa Cervezas del Caribe”

Revista Colibrí: ¿Es difícil para las mujeres ingresar en un ámbito tan liderado por varones? ¿Tuvieron que lidiar con muchos obstáculos?

Karen: Nosotras le llamamos “Beermansplaining”, que es, independientemente del conocimiento que vos tengas y sin preguntar si quiero ayuda o consejo, empiezan a explicarte y vos te quedás como “No, no gracias” o no te dejan hablar. Ayer puntualmente tuvimos una cocción, y una de las chicas es doctora y se especializa en lo que es levaduras y un flaco le intentaba explicar a ella lo que son las levaduras, yo miraba la situación anonadada. Estas situaciones se suelen repetir. No sé si hay una mejor forma de reaccionar pero yo siempre pienso que la comunicación y la difusión son la salida, siempre de una forma asertiva para que pueda llegar. Pero cuesta, si bien podes ver mujeres en fábricas en diferentes funciones, no las vamos a ver en lo que es específicamente producción (las vas a ver en laboratorios, levaduras) porque hay un sesgo también que dice que porque somos mujeres no podemos hacer ningún trabajo físico, cuando independientemente del género levantar 25k a nadie le va a hacer bien y los cerveceros siempre estarán pendientes a ver si podes o no hacerlo. Son lugares que generalmente no están ocupados por las mujeres por la cuestión física y por la brecha salarial que también juega un papel en el cual. Por ejemplo, los equipos son caros, una tiene que tener un lugar determinado y realmente ahí también afecta, como en todos los ámbitos. Los hombres son los que tienen mas llegada a este tipo de herramientas porque tienen mayor poder adquisitivo.

Jennifer: En nuestro caso, hay un poco de todo: muchas veces me han comprado sólo por el hecho de ser mujer y hacer cerveza, les parece revolucionario, pero también he sentido desconfianza y algunos lugares necesitan que le digas qué hombre está detrás del proyecto, particularmente he sido afortunada y me he topado con personas geniales pero también hay un machismo en todos lados y se siente la distinción, de vez en cuando.

Revista Colibrí: Karen, me comentabas anteriormente sobre la violencia que se vive en los bares. ¿Cómo la enfrentan como comunidad de mujeres? ¿Tienen iniciativas o un protocolo de seguridad para esos casos?

Karen: La correlación entre el consumo de alcohol y la violencia de género en los bares es una realidad y a los bares les cuesta un montón tomar la decisión adecuada para resguardarnos. Les cuesta informar, muchos ni siquiera tienen el sticker del 144. Inicial e idealmente también queríamos realizar un protocolo de violencia de género, para poder ayudar y orientar sobre esas situaciones y que el bar pueda responder de forma efectiva pero a decir verdad es muy complicado porque se tiene que tener en cuenta la dinámica de cada bar. El protocolo es un objetivo al cual llegar y para llegar a esto lo que estamos haciendo es trabajar en campañas comunicacionales con otros bares y cervecerías y también las estamos haciendo participes a las chicas de Chile y Colombia porque sabemos que, en serio, en otros países de Latinoamérica la violencia es mucho más heavy. Recientemente, me ha pasado a mí una situación, y decidimos entre todas hacerla publica. La postura del bar fue no dejar entrar al responsable de esa violencia nunca más. Espero que otros bares tomen la misma postura…

Revista Colibrí: ¿Creen que la ola feminista, que está teniendo gran incidencia en Latinoamérica, tiene que ver con que se haya podido lograr esta colectiva de mujeres?

Karen: ¡Claro! Esta ola lo que permitió es deconstruirnos porque nacimos en un contexto y en un paradigma determinado en el cual no siempre pensamos así, hace cinco años no podíamos haber estado hablando de esta manera. Nos dio herramientas para constituir formas más saludables de identificarnos o de buscar otros discursos que no sean negativos o también en las formas de relacionarnos con las demás, darnos cuenta que no somos enemigas, que podemos ser amigas, que podemos juntarnos, que la envidia y los celos son un discurso que parte desde otro lugar y que no nos pertenece. Entonces creo que fue la confluencia de estos mensajes, tan positivos para nosotras y que nos inspiran un montón a seguir cambiando. Me parece que ésto junto con lo que es el boom de la cerveza fueron dos olas que chocaron y acá estamos. Yo no puedo creer todo lo que pasa con comunidad, nunca me imaginé que podría pasar algo así, que yo podría conocer y hablar con las chicas de diferentes países. Cada tanto me emociono por el impacto que tiene, es genial tener imágenes en las cuales te puedas identificar, por ejemplo, yo nunca pensé en ser cervecera y eso está buenísimo, es abrir otros caminos.

Para conocer más sobre la comunidad podés seguirlas en instagram como

@comunidadmujerescerveceras y @comunidamujerescervecerascl. 

 

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