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Orkesta Popular San Bomba: ritmos de amor y de lucha
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Orkesta Popular San Bomba: ritmos de amor y de lucha

Por Diego Gutierrez Pavón

 “Si el gobierno es indecente y da palos que comer

No se asuste si la gente sale a luchar otra vez

Como el gauchito que cumple

Tenemos que prometernos

Que si nos tocan a una

Todo el pueblo está despierto

Sin complicidad no hay trata

Y eso es lo que hay que enseñar

Y que caigan los corruptos

y el sistema patriarcal”

(katartica)

                La calle cortada. El festival de una empresa recuperada por sus trabajadores moviliza a todo el barrio. La Cooperativa Imprenta Chilavert, en Pompeya, agita con arte, música y reunión su reclamo para seguir existiendo.  Se acercan artistas a dar una mano.  La Orkesta Popular San Bomba se prende a la movida. Se enciende el fuego de la cumbia y los ritmos populares de Latinoamérica.

Así, en la calle o en distintos escenarios, este grupo formado hace casi 10 años, interviene con sus creaciones una mixtura de luchas actuales, con amor, con cotidianeidad, con alegría, con la vida diaria y con el futuro que no se deja robar.  La numerosa orquesta organiza su repertorio alrededor de la cumbia como bandera, sin dejar pasar por los ritmos balcánicos, distintos estilos latinoamericanos y un guiño al rock.

Revista Colibrí dialogó con Matías Jalil, director y guitarrista de la Orkesta Popular San Bomba, sobre autogestión, la lectura de los ritmos populares, el lenguaje inclusivo y las inquietudes de una banda accionada en tiempos adversos para la cultura popular. La Orkesta está integrada también por Virginia Marques (voz), Santiago Varela (batería),Pablo Vaira (bajo), María Ximena Gallina (güiro y coros), Martín Meis (bongó y campana), Ezequiel Silva (guitarra criolla), Nicolás Medel (cavaquinho), Jacqueline Brosky (violín), Marco Antonio Manduca (congas), Fernanda San Martín (acordeón), Daniel López Caliva (acordeón), Pablo Clavijo (saxo tenor), Walter Aquino (trombón), Dino Tarditti (trompeta), Carla Caberlotto (clarinete), Armando Monti (sonidista). En la actualidad están presentando su cuarto EP:  El Sol sale para todes -se pueden escuchar en Spotify-, luego de Sal de tu cuerpo, El Conjuro, Levántate y Baila.

¿Cómo es para una banda independiente encarar estos momentos políticos?

La Orkesta se encuentra presentando su cuarto material: «El sol sale para todes», un EP producido de forma independiente con mucho amor y dedicación. La situación del país nos atraviesa por todos lados, nosotres estamos en la trinchera transformando, creando nuevas formas de acción que nos permita crecer como orquesta, a pesar de la crisis. Sentimos también que todes estamos en lo mismo con esta situación tan triste del país donde la cultura queda a un costado desde el Estado, como la salud, la educación y todo lo importante para el pueblo. Son tiempos de lucha donde el amor es fundamental para hacerle frente al atropello del Estado, como venimos manifestando en nuestras canciones.

Dentro del recorrido de años, ¿cómo fue cambiando la percepción de ciertos sonidos y ritmos para el público? Especialmente la cumbia

El año viene vamos a cumplir diez años. Siempre fue una instrumentación atípica. Eso siempre nos dio una identidad. Antes convivían más ritmos. A partir de Levántate y Baila, es un momento más maduro y de consolidación de sonido de la orquesta. La cumbia nos atraviesa. Elegimos la cumbia no solo porque nos gusta, sino por todo lo que representa. La cumbia se escucha en todos lados. Es la transpiración de Latinoamérica. Es el pueblo luchando por el trabajo. Es la vida misma. Cumbia se escucha en todos lados: en las fiestas, en los barrios, en todo momento. Nosotres en Argentina somos un pilar con todos los diferentes estilos. De hecho, es el ritmo que más se desarrolló y el que generó más estilos. Nos abarcamos dentro de la cumbia porteña, pero siendo diferentes dentro de las propuestas más tradicionales. Siempre fuimos mezclando diferentes cosas, elementos de la salsa,  del rock. Pero la cumbia es lo que nos representa y en lo que nos sentimos parte.

Puede ser por Justicia por Santiago Maldonado, por Palestina,  por la libertad de las mujeres y la decisión sobre su cuerpo. La Orkesta afianza su rumbo musical abrazado a los ritmos alegres y a las luchas populares de Latinoamérica.

Una característica de la banda es que hablan de temas personales, pero la impronta política está muy presente, ¿por qué? ¿cuáles son los temas de los que les interesa cantar?

Hablamos de temas personales como el nacimiento de un hije o la muerte de algún pariente cercano. O simplemente el amor. También la lucha y las cosas que nosotros vemos, la desigualdad y las cosas que queremos decir. Entonces convive todo eso. Si bien en la primera parte no tenía esa impronta, a partir de Levantate y baila, se deja plasmada esa situación. Cuando hicimos Miguelitos sabíamos que no iba a tener un alto impacto comercial, pero nos parecía a todes la mejor manera que tenía que ser el video. Convivimos con todo eso, no podemos estar ajenos a todo lo que pasa. Lo sentimos en los recitales, cuando vamos a pagar la luz, el gas. Y bueno es una manera de catarsis, Katartica sale de ahí. Y el amor y la lucha están presentes siempre.

La Orkesta renueva el vocabulario cumbiero al utilizar lenguaje inclusivo. Algo que todavía está en proceso se activa como vanguardia y novedad en ritmos populares.

El lenguaje inclusivo está presente ya desde el título del último disco, ¿Cómo fue esa elección de incorporar algo novedoso todavía en la música popular?

El lenguaje inclusivo nos pareció buenísimo. Ponemos en escena algo que está pasando. No es todavía muy popular pero creemos y queremos contribuir a que a largo plazo lo sea.  Entonces vamos ahí como lanza empujando para que eso pase. Lo metemos en como hablamos y también en nuestras canciones, lo cual nos pone contentes estar ahí haciendo esto que no es muy comercial, pero es lo que creemos y lo que nos sale. No podríamos hacerlo de otra manera. Vamos con las convicciones y lo que sentimos agarrados bien fuerte y para adelante.

“Nos pueden despedir, nos pueden reprimir

Pero si nos juntamos

Vamos a resistir”

(Miguelitos)

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