Entre incendios e inundaciones, en un contexto de abandono del Estado y subejecución del presupuesto asignado al manejo del fuego, una red interdisciplinaria de profesionales de la salud, el arte y el derecho propone una salida colectiva: el trauma se establece en el individuo y se sana en comunidad.
Por Nicole Martin
Después de un incendio que devora las sierras, de las mismas cenizas nace un árbol, dos, tres. Un bosque nuevo emerge de las cenizas del anterior. Entre el shock, la pérdida y el abandono del Estado en los incendios de la Comarca Andina en febrero de 2025, la Red Micelar emergió para sanar el trauma colectivo, en regeneración colectiva.
“Cuando ya nada funciona, caemos a nuestra primera madre que es la naturaleza. Por eso nos llamamos red micelar, por cómo se comporta el micelio, esta red invisible que va por debajo del suelo, que sostiene y regenera. Es lo que sucede cuando nos encontramos”, reflexiona la licenciada Paula Saavedra, coordinadora de la Red Micelar.
La Red Micelar es un organismo vivo de más de 100 profesionales que intervienen allí donde se necesita. Un punto clave del proyecto es la guardia telefónica de primeros auxilios comunitarios y la red desplaza sus dispositivos a los territorios donde se la convoca. Tras su intervención inicial en la Patagonia, fueron convocados por las inundaciones en Bahía Blanca y acompañaron colectivos de mujeres y niñeces en Palestina. Hoy, la llamada los sitúa en las inundaciones de La Madrid, en Tucumán.
Para Saavedra, la red no es una estructura rígida, sino un pulso: “Como en la naturaleza, es una red que ahorra energía, la dosifica y coloca rítmicamente en los lugares que necesitan ser regenerados. Es un micelio que reposa y emerge cuando es necesario”.
Sanar como un micelio
“La salud mental está en interdependencia con la comunidad, con tu familia, con tu barrio, con tu país, con tu continente, con tu mundo”, afirma la psicóloga. El enfoque de la Red Micelar cuestiona las prácticas tradicionales de la salud mental. En lugar del consultorio cerrado, proponen los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) comunitarios, una suerte de «RCP emocional» que conecta a la persona con su entorno.
«El trauma que genera una situación en crisis se establece en la individualidad y se sana en comunidad», sostiene la red como mantra fundacional. En los incendios de este 2026 en la Patagonia, el equipo se encontró con una población distinta: más madura, menos ingenua frente a la persecución contra el pueblo mapuche y la división que promueve el discurso oficial, y mucho más organizada.
En 2026, acompañaron la retraumatización de quienes habían perdido mucho el año anterior. Para el trauma y la psiquis, el tiempo no es lineal; ver el fuego otra vez es arder de nuevo. Frente a esto, la Red Micelar ofrece «zonas de alivio» en los territorios y el apoyo desde una guardia telefónica que permite una distancia operativa y emocional para los agentes de intervención.
Cuando la adrenalina baja y parece que el conflicto pasó, la red sigue apoyando, porque sabe que ahí es donde aparecen las secuelas: las adicciones, los femicidios y suicidios. La presencia de la Red otorga un apoyo a las familias y los equipos de trabajo que están en territorio: “No es un aparezco en la crisis y después me voy… nosotros vamos acompañando, sosteniendo. Quizás no nos precisan, pero el saber que existimos ya les da una calma”.
La elección por la regeneración
La Red Micelar trae una propuesta desde la ética de la ternura y el cuidado. No solo atienden a las personas afectadas directamente, sino que también se prestan cuidados internos y a profesionales aliados. Promueven protocolos de higiene psíquica y ejercicios somáticos, entendiendo que es muy importante cuidarse, nadie puede ser parte de la sanación de la comunidad sin cuidarse.
“Esta es la regeneración que tiene la madre naturaleza, poder reunirte, micelarte y dar respuesta a una necesidad que no es mía, pero sí es mía también. En esos contextos todo lo que uno sabe, toda nuestra experiencia y demás se hace así de chiquitita y lo único que uno quiere hacer es abrazarse con el otro, buscar la humanidad del otro. Eso lo vemos porque somos profesionales, pero antes somos seres humanos”.
La Red Micelar nos recuerda que, más allá del shock y el trauma, lo que sucede cuando nos encontramos es lo que realmente nos salva. En el compostaje de la crisis, entre el barro y la ceniza, emerge una esperanza que no está lavada, sino que es profundamente política. Una especie no puede salvarse si se odia a sí misma. No es la potencia de una persona ni de cien, sino la que nace cuando el tejido social decide volver a ser bosque.
¿Cómo contactar con la Red? Si sos parte de una organización, colectivo o necesitás atención y acompañamiento, podés comunicarte vía WhatsApp al 284-010273 o encontrarlos en Instagram como @redmicelarhumanitaria. La red está hoy acompañando las inundaciones en Tucumán. En el tiempo intermedio, reposa en regeneración colectiva.
Si necesitas apoyo, podés realizar un ejercicio de Primera Ayuda Psicológica
con el Programa Cure, disponible gratuitamente en YouTube.

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