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No me llames por tu nombre: a un año del DNI “X” | Revista Colibri
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No me llames por tu nombre: a un año del DNI “X”

Por Kevin Alejandro Vivas Ayala

Habían pasado ya 7 meses desde que solicitó la rectificación de su partida de nacimiento en el Registro Provincial de las Personas de La Plata. “Me pideron una nota pidiendo mi rectificación, llené un formulario y en el campo en blanco en frente de la casilla sexo, puse una X”, cuenta Valentine mientras se acomoda subiendo los pies a la silla, se abraza las rodillas mientras trata de recordar el día en que le llamaron para anunciarle que el Presidente le entregaría su nuevo DNI.

Valentine sabía que se trataría de un proceso muy largo ya que participaba de Todes con DNI (TCD), una agrupación federal que desde 2020 se encarga de buscar el reconocimiento legal de las personas que se identifican fuera del binario de género masculino-femenino, a través del activismo y de brindar un espacio de acompañamiento. Por este motivo conocía casos de personas que llevaban años esperando que su partida de nacimiento coincidiera con su DNI y que, en ese entonces, aguardaban junto a elle que saliera un primer documento que diera la señal de que el proceso comenzaba a avanzar.

También sabía que si se quedaba esperando de brazos cruzados a que llegara ese día, esperaría mucho más: “Estábamos preparándonos para escribir una nota insistiendo en la revisión de mi caso, pero un día recibí una llamada de una representante preguntándome si todavía me interesaba el trámite, porque el gobierno estaba por tomar una decisión que se anunciaría en un acto”.

Al poco tiempo de esta llamada, le contactó el director del registro, y le pidió total discreción sobre el acto que tendría lugar para la entrega de su DNI. “Pará, ¿qué?, ¿un documento?, ¿voy a tener un documento?, ¿¡qué va a decir ese DNI!?”, pensaba. Su plan siempre fue esperar en colectivo y seguir su activismo dentro de TCD para disputar esa necesidad.

“De repente ya no sería parte de ese conjunto de personas indocumentadas y pasaría a ser una de las primeras personas en Argentina que obtendría un DNI que no tuviera ni F ni M en la casilla de sexo”, reflexionó Valentine. Le dijeron que asistiría a dos actos, uno, en la sede central del Registro Civil, donde le entregarían su partida de nacimiento rectificada con el termino “no binario”, y otro, en la Casa Rosada, donde harían la entrega de su DNI con la letra X en la casilla de sexo. 

“Me parecía una situación muy injusta porque habían muchas personas esperando su DNI antes de mí, junto a TCD hemos acompañado sus casos, y ahora me decían que solo yo lo recibiría y que no podía contarle nada a nadie”, relató en diálogo con Revista Colibrí. “Me quedé en shock un par de horas y después le conté a mi agrupación”.

Aunque lo intentaba, no podía procesar las cosas al ritmo en el que iban sucediendo. La directora de DNI y pasaporte del registro le escribían por WhatsApp pidiéndole que firme la cesión de derechos de imagen para la campaña de difusión, y que hable con los periodistas de los dos registros para que anuncien la medida. “Queremos que hables con tal medio y que digas tal cosa, me decía, y yo aparentaba estar muy emocionade para no tener que hablar nada de lo que yo pensaba”, dijo elle y agregó que sentía que le estaban tanteando todo el tiempo,comprobando si era confiable.

Las personas que se encontraban detrás de esta decisión sabían de la existencia de TCD y de su inconformidad con este decreto, porque habían tenido reuniones con el Ministerio de Mujeres y Diversidad, con el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) y con el Ministerio del Interior. “Tuvieron un trato discrecional con nosotres, elegían cuando no tomarnos como interlocutores y cuando darnos una reunión; cuando hacíamos un planteo pidiendo un campo abierto, entendíamos las limitaciones técnicas de esto, así que presentamos una propuesta para viabilizar esa opción, pero no nos sentíamos escuchades”, afirmó Florián, participante de TCD y otre protagonista de esta historia.

La última vez que tuvieron contacto con la agrupación antes del acto, les dijeron que la propuesta ya estaba escrita, cerrada y en manos del poder ejecutivo para ser firmada. Les agradecieron la colaboración y les pidieron los datos de los acompañamientos que hacían a las personas. “No lo hicimos porque era exhibir información íntima, después nos dejaron de invitar a cualquier reunión relacionada con el tema y empezaron a buscar otres referentes de la comunidad, que fueran más condescendientes y aplaudieran la medida”, recordó Florián.

Sabían que se iba a implementar la opción “X” en el DNI, pero no sabían cuándo, “muchas personas que tenían la partida rectificada en diferentes partes del país nos empezaron a escribir preguntándonos qué pensábamos de una X, así que presentimos que iba a pasar, empezamos a pensar qué hacer si sucedía, hasta que Val nos contó”, comentó Florián.

 

 

Planeación

Lo primero que hicieron fue hacer una reunión como agrupación, “fue muy difícil porque confluía el bienestar de Val con una decisión política general”, confesó Florián: “para mí lo primero era entender qué quería Val y qué le pasaba, para poder después debatir con eso integrado a qué nos pasa a todes comunitariamente”. Lo cierto es que Valentine era la cara más visible de esta intervención, cualquier cosa que decidieran hacer, vendría con su imagen impresa en los diarios.

Si bien elle había pedido una X en su documento, lo hizo de manera estratégica pensando en que así sería más posible que se lo dieran. Después de pensar en la propuesta, decidió aceptar pero poniendo su participación en el acto  a disposición del colectivo para manifestar su inconformidad con el decreto.

“El problema no es su X sino el Estado imponiéndonos la X a todes, las identidades no binarias somos plurales, somos heterogéneas, somos un espectro muy amplio, no un tercer género”, explicó Florián.

Elle nos habla de esta decisión política como una forma de higienizar ese tercer género, “las identidades cloacalizadas, como dice Lohana Berkins, pasamos a sufrir un doble borramiento”. Además, consideran que el decreto es restrictivo de la Ley de Identidad de Género (LIG): “No necesitábamos otro decreto sino la aplicación de la ley, no le pedimos normativas al estado, estamos pidiendo aplicativos, que apliquen la ley y que reestructuren lo que tengan que reestructurar para garantizar esos cumplimientos”.

¿Cómo sintetizar estas reflexiones en un par de segundos en vivo? Valentine supo que no le permitirían decir nada en el escenario, tampoco subir con un cartel y mucho menos sacarlo de su bolsillo. Por eso lo pegó en su torso debajo de la campera, para abrirla al recibir su DNI, “también quería llevar la bandera no binaria, pero como tendría las manos ocupadas, decidí ponerla en mi pelo”.

El plan era que Sa, otre compañere de TCD, fuera invitade por Val como su pareja, ya que temían levantar sospechas si iba Florián, una de las caras más representativas en las reuniones con TCD, como su acompañante. Finalmente fue invitade a último momento a causa de la presión para que TCD esté presente en el acto. 

Decidieron que Valentine haría una señal antes de abrir su campera para mostrar el cartel y, en ese momento,  Florián sacaría un gran banner y gritaría el nombre de algunas de las identidades que se dejaron por fuera en la decisión simbólica de usar X, como una forma de resistir al borramiento identitario.

 

Llegó el día

La mañana del 21 de julio de 2021 fue el momento en que Valentine, Florián y Sa dieron un cierre decisivo al plan que empezó a gestarse cuatro días atrás. “Fue muy poco tiempo para pensar en un acto político que incluyera todo lo posible el deseo de esas otras identidades”, soltó Florián, “pasamos esos días problematizando nuestras posturas internamente, no podíamos hacer una consulta pública, porque se trataba de algo que no podía saberse”.

Val y Sa entraron primero a La Casa Rosada, Florián se quedó en la puerta del Colegio Nacional de Buenos Aires esperando junto a varies compañeres a que llegara el banner, una lona rígida de un metro con cincuenta de cada lado, un poco más pequeño que su altura. Lo enrollaron como pudieron y se lo envolvieron en el torso, le pusieron encima un buzo y una bufanda, por cuyos lados se asomaban las puntitas del banner, y con pasos de robot, caminó junto a un compañero alrededor de la Plaza de Mayo, hasta llegar a la esquina del recinto, donde se despidieron con un abrazo y continuó su camino hacia la entrada.

Una vez dentro, la sensación de saber algo que nadie más que elle y sus compañeres sabían se hizo presente. Fue más consciente que nunca de que tendría que gritarle al Presidente y a todes quienes se encontraban ahí y en el resto del país. 

Empezó a analizar todo el espacio de forma estratégica, dónde le convenía sentarse, dónde estaban las cámaras, imaginar cómo sería más visible y escuchade, ¿quería ser más visible? ¿Y si alguien de la comunidad que fuera afín al gobierno le reconocía a través de la transmisión de Youtube y le delataba? Ya nada parecía absurdo. Intentó sentarse pero el banner no cedía, permanecía firme, así que fue al baño, se lo sacó y lo metió en su mochila. 

Cuando volvió pudo tomar asiento con la mochila entre las piernas, pero la espera de la llegada del presidente se hacía larga, trataba de ver su teléfono para saber el estado de sus compañeres, pero las letras de su grupo de WhatsApp “No somos X”  cada vez se hacían más grandes en la pantalla de su celular; “¿podemos cambiar el nombre del grupo?, me está matando el estrés”, sugirió a través de un mensaje. “Sí, por favor, me está pasando lo mismo”, respondió Valentine con otro mensaje desde el otro lado del lugar. “Birra de sábado” fue el nuevo nombre que le dieron.

Empezaron a llamar a las personas que recibirían su nuevo DNI. Cuando llegó el turno de Val, Florián esperó la señal, sacó el banner de su mochila y llene de adrenalina empezó a caminar. “Si voy corriendo me van a taclear, no puedo ir corriendo y gritando hacia el presidente”, pensó. No sabía exactamente lo que iba a decir más allá de nombrar estas identidades, pero cuando terminó había un silencio absoluto en la sala, “improvise y seguí hablando todo lo que pude y creo que estuvo bien, porque me salió del alma”.

«No somos una X, mi sentimiento interno no es una X y lo quiero dejar muy claro y celebro y abrazo a todas las personas que hoy lo eligen pero no somos todes X».

Florián habla de su “sentimiento interno” en referencia a la “identidad de género autopercibida” de la LIG, “mucha gente pensando que la disputa era gobierno y anti gobierno y la verdad es que no, es un reclamo de derechos al Estado, independiente de qué partido gobierne, es una discusión dentro de lo constitucional”.

Al terminar la intervención todes estaban agotades, querían irse pero esto era solo el principio. Valentine volvió a su asiento, Florian permaneció de pie, la emoción no le dejaba sentarse, después de un rato la seguridad del evento le pidió que se sentara, lo hizo y abrió su celular. “Tengo 39 años, en mi juventud no había celulares, fue muy fuerte que en el momento donde estaba viviendo la situación encontrarme personas en WhatsApp en el momento, una catarata de mensajes de gente agradeciendo, “¡reconocí tu voz!”, “¿sos vos?”, “¡gracias!, personas que me mandaron audios llorando, fue muy fuerte pero aliviador de toda la presión previa de estar tomando esa decisión entre pocas personas y recibir inmediatamente agradecimiento”.

Cuando Alberto terminó su respuesta a la intervención de TCD, varias personas a su alrededor empezaron a aplaudir y a cantar “Alberta presidente”. Florián señaló: “Para mí era un nivel de violencia, al lado mío empezaron a cantar, y fue como ¡dale!, un poco de respeto por el grito desesperado que acabamos de traer desde el subsuelo de la subalternización identitaria”.

 

Volviendo al mundo real

Poco a poco las aguas empezaron a calmarse, y como cualquier noticia, con el paso de los días fue dejada atrás para dar lugar a las nuevas. Si bien la entrega de su DNI tuvo una gran difusión nacional e internacional al ser el primero en el país y en latinoamérica, el resto de la vida de una persona con un documento de identidad tan exclusivo como el suyo, parece no haber sido de interés público ni gubernamental.

Su DNI anterior había dejado de funcionar y el nuevo no estaba en ningún sistema, se encontró con un completo limbo legal. Al tener un DNI con una “X”, no sólo hay que pedirle a todas esas instituciones que cambien de un dato a otro, sino pedir que se cambie el sistema de su base de datos para que pueda ingresar una variante por fuera de la F y la M.

“Perdón, pero tengo que ingresar alguno de los dos valores, el sistema no me deja poner algo diferente, así que te dejo como F o como M”, le dijeron a Valentine.

“Al final tengo que seguir escogiendo la misma opción que aparece en mi anterior DNI,  porque lo único que falta es que empiece a tener problemas con otros niveles de sistema porque en algunos lugares esté con F, otros con M y otros con X”.

Hoy Valentine sigue sin ser reconocide por el organismo de seguridad social, ANSES, ni por AFIP, el recaudador de impuestos en Argentina. No puede acceder a subsidios, becas, ni siquiera registrar a familiares. Tampoco puede usar aplicaciones del estado o de los bancos. 

“La app de Mi Argentina permite la X, pero todo lo que implica escanear mi documento con QR es un problema, también todo lo que valide mi identidad con el sistema del Renaper tampoco funciona, no estoy en ese sistema, pude votar pero no con el sexo que aparece en mi nuevo DNI”, agregó.

Tambien nos cuenta sobre otros casos: “Hay gente que no puede anotarse en la UBA porque el CBC tiene una inscripcion que requiere que se valide con tu DNI con el Renaper, hay gente que no le venden pasajes para viajar porque los formularios piden el sexo como esta en el DNI y no te ofrecen la opcion X, hay gente que no está pudiendo recibir cobertura médica, que no puede renovar su carné unico de discapacidad, AFIP es fiscal y es un problema para cobrar y facturar, las personas que son monotributistas, son trabajadores independientes, que necesitan poder facturar a su nombre”.

A las personas que rectificaron su partida de nacimiento con un género por fuera del binario, se les obliga a tramitar el DNI con X. “En el decreto dice que la X corresponde a no binaria, indeterminada, no especificada, indefinida, no informada, autopercibida, no consignada”, declaró Florián, “fueron esas palabras que les fueron poniendo a las personas de todo el país en sus partidas rectificadas, entonces, como por ley tu partida tiene que corresponder con tu DNI, la forma de imponer eso fue esta”.

Los registros civiles en Argentina están descentralizados, esto quiere decir que cada registro civil tiene su propia autoridad y organización local, no tienen una única forma de operar ni una sola normativa, muchas veces las personas no pueden decidir qué poner en su partida y deben ajustarse a las opciones que el registro dispone.

Como es el caso de Beti en el registro de Tandil, a quien le rompieron en la cara el formulario donde había escrito “no binarie” para la rectificación de su partida de nacimiento, dándole como única opción una partida de nacimiento que dice “indefinido”. O como el caso de Tegan, quien pidió el término “no binario” y en cambio le dieron una partida que decía “autopercibido”.

 

¿Qué sigue?

Valentine está intentando recabar los diferentes casos de necesidades para conocer cuáles son las problemáticas de otras personas con DNI X. Para ello creó un formulario, “lo difundí para conectarnos entre nosotres, la idea es tomar acciones legales para meter presión”.

“Esta decisión pone a las personas en una fragilidad legal y de amparo muy elevada, porque no tienen ningún lugar en la estructura del sistema”, dijo Florián y agregó que “si bien han habido pequeños cambios en algunos sistemas, no conforman sino un porcentaje muy bajo, el sistema sigue estando estructurado de una manera binaria, sigue funcionando en su totalidad en torno al género masculino y femenino”.

Por otro lado, Valentine recalca la importancia de hacer valer el artículo 12 de la LIG, que indica que es obligación de las instituciones permitir la utilización del nombre de pila distinto al consignado en su documento nacional de identidad: “Independientemente de quien se identifique o no con la X, une no tiene que tener el requisito de cambiar el documento para que le respeten el nombre y la identidad de género a donde sea que vaya, necesitamos presionar para que adecuen los formularios y los sistemas independientemente de los documentos, porque es mi identidad de género y no tiene que estar en mi documento para ser realidad”.

A un año del decreto que incluye la opción “X” en la casilla de sexo del DNI, no se han dado las adecuaciones que se prometieron solucionar en un lapso de 120 días. No es suficiente con todo el trabajo que se toman estos colectivos para ayudar a esta causa, se necesita la presencia estatal para regular y acompañar en la resolución de estos problemas, que no son más que las consecuencias de un decreto que fue promovido sin escuchar a quienes buscaba beneficiar y sin tener un plan de acción que fuera coherente con esta decisión.


A Kevin le causan repulsión las cajas, los límites, lo estático, lo predecible y determinado. Por eso nunca puede describirse, porque le repugnan las palabras que le obligan a cumplir con un papel que aunque hoy le defina, mañana tal vez no quiera interpretar.

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