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Privilegios delgados y discurso gorde-odiante - Entrevista a Maria Gentile | Revista Colibri
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Privilegios delgados y discurso gorde-odiante – Entrevista a Maria Gentile

Por Alma Chamot

Foto de portada: Ana Harff

Maria Gentile es transfeminista interseccional y se autopercibe como una gorda enojada, que transita el mundo del arte modelando y haciendo drag. Además, es acompañante terapéutica y futura profesora de psicología. En conversación con Revista Colibrí en la edición #15 de «Conectades», habló sobre el discurso gorde en redes sociales y medios de comunicación, privilegios delgados, la dictadura del body positive y de cómo la hegemonía se apropia de luchas que no le pertenecen. 

Foto: Alma Chamot

-¿Cómo estás transitando la cuarentena y cómo afectó tu trabajo?

Bien, ponele. Es todo muy montaña rusa, al principio la venía pisteando como una campeona, re-bien, modo vacaciones. Después entré en la meseta, me sumergí en la mierda y ahora estoy remontando, jajaja. Es despertarse y ver que te pinta hoy.

Yo me quedé sin laburo cuando empezó la cuarentena no obligatoria, cuando se empezo a cerrar lentamente. Estaba trabajando de niñera porque lamentablemente todo lo que es la salud mental está muy mal, siendo acompañante terapeutica. Últimamente, estuve laburando de niñera para poder sobrevivir y justo en esa semana me dijeron «no sabemos cuando van a volver las clases así que directamente no vengas». Intente concentrarme en la cursada, para no caer en la depresión total, en meterme en un montón de materias y de aprovechar para adelantar lo que pueda y salir de este año lo más cerca posible de ejercer.

¿Cuáles crees que son los privilegios con los que cuenta un cuerpo delgado sobre un cuerpo gordo?

Yo creo que los cuerpos flacos tienen un montón de privilegios que son inherentes a pertenecer a la norma. Si vos perteneces a la norma, podés ser victima de exigencias estéticas y de un estándar de belleza completamente irreal, porque nadie está negando, ninguna de las personas que hablaron del tema niega que las cuestiones estéticas existen porque eso sería ridículo. Pero no es nada a comparación con el odio que se ejerce sobre nuestros cuerpos.

Cuando vos tenés un cuerpo que se ajusta a la norma, busques tenerlo o no, nadie va a estar pensando en tu libreta sanitaria, tu colesterol, si tenés diabetes o no, no te estás preocupando si vas a entrar en el asiento del bondi y nadie te va a mirar con el orto pensando “Esta gorda que sobra porqué se quiere sentar acá”. Vas a encontrar la ropa que quieras donde quieras comprártela, no vas a tener que esperar a que te la hagan a medida o que te terminen cobrando una locura por una pollera.

Básicamente, nadie va a cuestionar quién sos por fuera, ni van a asumir quien sos por dentro por verte y ver el espacio que ocupa tu cuerpo. Son un montón de cuestiones que se toman como algo súper natural porque en realidad, lamentablemente, muchas veces hay derechos humanos que terminan convirtiéndose en privilegios, pasa con la cuestión del cuerpo, porque nadie debería tener miedo a la hora de subirse a un bondi cuando volvés del laburo y pensar si sentarte o no porque te van a mirar mal.

Es todo un tema, me pasaba mucho cuando era más chica y era más flaca, parecía embarazada directamente porque tenía el cuerpo más chico y  mi grasa se centraba en la panza. Entonces lo que primero creian las señoras cuando me subía al bondi es que estaba embarazada y me hacían sentar y en un principio eso me hacía mierda por dentro. No saben por cual situación está pasando esa persona, imaginate alguien que en la casa le están diciendo todo el tiempo que sos un gorde de mierda, o incitándolo a que haga dieta todo el tiempo. Un comentario tan simple, te puede destruir el día.

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-Te destruye por la misma gordofobia que está naturalizada y que consumimos todo el tiempo. 

Tal cual. Es un privilegio, lamentablemente, no tener que pensar en eso, poder vivir tu vida tranquilamente sin tener que pensar que el tamaño que tiene tu cuerpo es un impedimento para cosas. Otra situación que se me ocurre, es el tema de los laburos. Es el día de hoy que con un montón de cuestiones resueltas y con mucha confianza en quien soy como profesional, voy a una entrevista de laburo y tiemblo, pensar si van a ser gorde-odiantes y si van a hacer homofóbicos, lesbofóbicos al preguntarme si vivo con mi pareja y decirles: «sí, vivo con mi novia».

Son cuestiones de las que no tendría que tener miedo. Es muy duro saber que cumplís con todas las condiciones para tener un laburo, para ir a sentarte y estar segura de quien sos como profesional y como persona, pero tener en el fondo de tu cabeza el miedo de que “Soy gorda y se me nota y se van a dar cuenta y no van a sentir que soy capaz porque mi cuerpo no se ve de X manera”. Y no tener que pensar en eso es realmente un privilegio, saber que te van a tomar por tu valor pleno sin ningún impedimento y muchas veces se confunde ésta cuestión de querer equiparar las exigencias estéticas con las presiones que sufren los cuerpos gordos, eso es lo que termina haciendo que la gente crea que es una competencia de “a ver quién sufre más”. 

-Esto último que mencionas es un poco lo que estuvo pasando hace unas semanas y justo lo que quería preguntarte es, ¿por qué las publicaciones de influencers hegemónicas que estuvieron circulando en redes, atrasan en muchos aspectos?

Principalmente, las personas que vienen confundiendo esos conceptos, son personas que tienen mucha llegada. Son influencers, las siguen mucha gente, las siguen muchas pibas y de edades o muy influenciables o que están pasando por la mitad de sus veinte y están empezando a cuestionarse: «Che, ¿por qué tengo que pesar tanto?, ¿por qué está mal tener celulitis?, y de repente empezas a ver tu cuerpo y a cuestionarte, en el mejor de los casos, y te chocás con estas pibas agarrándose un poco de piel y poniándose en un lugar que es super violento y chocante para las personas que somos corporalidades gordas y que vivimos y existimos 24/7 en nuestros envases, soltas el pliegue y el rollo esta, yo me siento, me paro, me agarro y el rollo está en todas partes. Son hermosos y me encantan, no tengo ningún problema con eso, pero no hay manera de que el mundo no sepa de que yo soy gorda. Vos tenes que apretarte la piel a un nivel doloroso para encontrarte un “defecto”.  

-Sí, también hubo mucha repercusión porque es un mensaje disfrazado de body positive. Si lxs cuerpos flacos reconocieran esos privilegios, si estas influencias hegemónicas reconocieran estos privilegios, se ampliaría el debate sobre estereotipos de belleza y no quedaría en el plano de flaques vs. gordes, sino que se profundizaría el debate. Entonces, ¿en qué errores crees que recaen las personas flacas a la hora de querer empatizar con el activismo gorde?

En primer lugar, marcar la diferencia entre opresion y exigencia. Se confunden estas cuestiones y termina siendo nocivo porque la gente piensa que estamos en la misma y no. Esto implica correrse del lugar de protagonismo, ¡amiga no se trata de vos y te juro que está todo bien! te juro que tu vida no se va a ver afectada, que por una vez la lupa se corra de tu propio eje, va a estar todo piola igual y hay muchas herramientas que podemos tener en cuenta y manejarlas de una forma respetuosa y más abarcativa. Si vas a hablar del vínculo que tenés con tu propio cuerpo, de las exigencias que sufrís, habla desde ahí.

Si sos una persona con problemas alimenticios, que es un tema en el que yo no me meto demasiado porque no tiene que ver conmigo, habla desde ahí, desde las vivencias sanadas desde ese lugar y no pases por encima del dolor y la lucha de otras personas. Vos querés hablar de la opresión sobre nuestros cuerpos y el activismo gorde: compartí cuentas, leé sobre el tema, escuchá a las personas que tienen que hablar de ese tema, y sobre todo analizá cómo se vive de tu lado. Osea si vos sos una persona que no es gorda, que entra dentro de los estándares hegemónicos y cuando entrás a tu instagram en el feed ves “modelo fitness, modelo fitness, modelo fitness”, el emprendimiento de ropa que hace hasta el talle L y la lencería que hace hasta el 100, hay una barrera que nunca vas a poder quebrar.

Lamentablemente, en el mundo que vivimos hoy, la mayoría de nuestra vidas pasa por las redes sociales y la mayoría de lo que vemos de las otras personas pasa por ahí, entonces si vos no quebras con que lo único que ves es la norma, no vas a poder pararte en un lugar menos nocivo en tu vida nunca jamás.

-Ni hablar de que ésta discusión se dio en redes en un grupo diminuto y en los medios es todo un horror.

Ni hablar, además fijate esto con respecto al lugar de privilegio, se empezó a hablar un montón en redes sobre gorde-odio, sobre las corporalidades y activismo gorde porque una flaca se mandó una cagada. Somos tan invisibles que se habla de nuestras vidas porque una flaca dijo algo. En nuestras vidas, pasa todos los días.

-¿Qué opinas sobre el body positive o el concepto de amor propio?

Yo creo que es una paja el hecho de que últimamente estamos viviendo en una dictadura del body positive. Viene de la mano de la “buena feminista”: sos una buena feminista solamente si te amas un monton si crees que tu cuerpo es precioso y sino pensas así estás mal, ¿qué es eso?

El amor propio se está viviendo como otra experiencia capitalista y patriarcal, como si ya no tuviéramos demasiado con nuestras vidas como para que amarnos a nosotros mismos sea otra obligación y exigencia más. El “¡amate, amate, sos increible!”.

-Si porque une se puede amar todo lo que quiera pero salís a la vida y, ¿qué pasa? 

Tal cual, ademas es muy difícil pararse desde ese lugar de amor propio si tu cuerpo es acorde a la norma. Es muy fácil si sos una persona flaca mirarte al espejo y decir: «¿sabes qué? tenés razon, hoy me voy a amar, voy a decir que estoy re buena». Y es muy complicado cuando salís a la calle y el primer auto que pasa te grita «gorda de mierda», y lo vivis desde los 14-15 años. Es un laburo mucho más profundo que tiene que ver desde no sólo con la aceptación de quienes somos y de cómo nos vemos, sino desde un lugar mucho más neutral de la exigencia de amarnos, de pararnos en un lugar de permitirnos sentirnos una mierda también.

Si nos sentimos así todo el tiempo, voy a terapia, pero nadie puede quererse 24/7, es inhumano. Por darte un ejemplo, toda la semana pasada me sentí en la mierda misma y me miraba al espejo y decía «soy un puto asco», me odio, soy horrible, y no encontré la motivación para mirarme y decirme cosas piolas, que es lo que generalmente hago. Yo me miró y casi siempre me tiro un “Hola bebé”, jaja, y no me estaba pasando. La verdad es que estuve muy mal, porque me remite a momentos del pasado de la adolescencia re-difíciles, con respecto al mandato familiar. Cuestiones muy profundas y me permití estar la mierda, pero bajo el concepto de decir «esto es un momento». 

Foto: Alma Chamot

-Tal cual, y esto no te lo dicen en ningun lado! Y más a las mujeres que tenemos la exigencia de ser una persona amable y deseada. Y la verdad es si quiero estar enojada y del orto, tengo un millón de razones.

Agrego algo a lo que vos decís, sobre esta cuestión de ser amable y ser correcta, pasa mucho con los cuerpos gordos, tenés que ser la gorda del bien, amable, simpática, graciosa y cuando sos una bola de furia -se señala a ella misma-, tengo problemas, porque aparece la gente diciendo: “Ay, yo no sabia que vos eras así, yo no esperaba eso de vos”. ¿Por qué asumis que voy a ser simpatica, amable, por qué asumís que soy copada? No tengo ganas.

-¿De qué forma crees que se puede trabajar la problemática de la desigualdad corporal de forma colectiva? ¿Cuál sería la forma realmente empática de acompañar esta lucha portando un cuerpo delgado? 

Primero, el tema de analizar y problematizar el discurso, clave, si vos no analizás ni problematizás el discurso que recibiste toda tu vida, no podés ir a ningún lado. No podés aportar a una lucha colectiva, sea la lucha contra la gordofobia, sea el racismo, o ser feminista, y sea cual sea el lugar que cumplís en la lucha, protagonista o aliade. Como por ejemplo, ¿qué cosas recibimos de nuestras familias, la escuela y los medios que realmente están mal? Cuestionarlo, desarmarlo y desgranar realmente de donde viene y porqué, replantear nuestro propio discurso gordofóbico porque todos somos gordofóbicxs, en mayor y menor medida. La gente flaca cree que gordofobia es gritarle a una gorda “gorda de mierda” y no, es un mucho mas profundo que eso. Por ejemplo, vos no le decís a una amiga gorda que es re fea por ser gorda, pero sí te sentirías fea si llegaras a ser gorda ¿por qué?

Pensar ¿a cuántas personas gordas sigo? ¿cuántas personas gordas son amigas? Si yo voy a una juntada, ¿me acerco a hablar con una persona gorda? ¿cómo la percibo? ¿me acerco? ¿le hablo? ¿o asumo una barrera imaginaria? ¿me enamoré de una persona gorda?, ¿deseo a una persona gorda?, ¿veo como deseable a una persona gorda? To creo que son preguntas que hay que hacerse para deconstruir la gordofobia. Fijate en tu deseo, corta. Incluso no sólo desde el activismo, sino desde el arte también, no seguís a une artista gorde, ¿por qué? 

Más allá de todo, somos personas y estamos existiendo. La experiencia humana es enorme y no se limita al cuerpo y a la vivencia del cuerpo que es un montón. Pero no somos sólo eso. Somos personas gordas que estamos existiendo y tenemos un montón de intereses. Gordofobia también es seguir a una gorda solo cuando habla de activismo, me pasa siempre que y sé que decirlo en voz alta es un poco contraproducente hasta para mí. Me pasa que cuando se generan estas cuestiones de escenario virtual me viene el aluvión de seguidores o que otras pibas me recomiendan o cuando me ven contestando publicaciones nefastas y la gente me agrega. Y de repente ves que una publicacion que habla sobre el cuerpo tiene un montón de likes y dos publicaciones después estás hablando de la banda que te gusta o de una peli, tiene la mitad de los likes.

-En las redes sociales está mucho esto de lavar culpas y seguis a dos o tres cuentas de activistas y listo, ya esta con eso no soy gordofobico.

La persona gorda termina garpando seguirla porque flasheas que te está educando, y la verdad que no, no tenemos la obligación de ser activistas de nada. Se usa mucho esta cuestión de que si sos una persona gorda asumen que sos activista. Persona negra, marrón o racializada igual a activismo antirracista, persona trans igual a activista LGBT+, y no necesariamente, a veces sí, a veces no, no descartes a las personas cuando no te garpan.

-¿Querés recomendar a personas gordes para así ampliar lo que vemos en redes?

Fue difícil elegir porque por suerte conozco muches gordes increibles, hermoses y maravilloses, personas activistas o que intentan activar. Entonces me puse a pensar que personas queria recomendar yo y no quiero que sean los 6-7 nombres que giran por todos lados y que tienen un montón de llegada, porque hay personas como yo por ejemplo y las que voy a nombrar, que tenemos un montón de cosas piolas para decir y  no tenemos tanta llegada, ni somos “influencers”.

-Sí, tambien hay una hegemonia dentro de les gordes, digamos eso tambien 

Obvio, ni hablemos de eso porque siempre tengo problemas, jajaja. La hegemonía dentro de les cuerpos gordes, es porque reproducimos la misma figura reloj de arena, carita de bebé y, por ejemplo, los chabones gordos no existen. O las personas no binarias gordas no existen, ¿qué es esto?. Somos un montón de personas que quedamos por fuera, y que quizás nuestra intención no es reproducir el modelo influencer en un cuerpo gordo, sino simplemente ser una persona que existe que atraviesa la existencia con este cuerpo.

-Tampoco está mal eso pero hay que aceptar las diversidades que existen.

Tal cual, no está mal. El tema es dar la cara y hacerse cargo, si vos querés ser la reina gorda de los influencers y de los canjes, de una, ¡buena onda! Pero no podemos pretender que ese sea el parámetro de activismo para todes les demas.

Escuché a una piba que creo que era de Inglaterra que hablaba del concepto del body neutral, que tampoco estoy tan de acuerdo, porque soy más pesimista, pero estoy mucho más de acuerdo con eso que con el concepto de body positive. A partir de la idea de que todos somos cuerpos normales, absolutamente todos, pero todos los cuerpos atravesamos infiernos diferentes. Es pararnos desde una posición neutral, desde un lugar de “a veces voy a sentirme la puta ama del universo y a veces voy a sentirme un sorete y a veces voy a sentirme en el medio”, mientras no te odies todos los días, estás re-piola.

-Sí y dejar de creer que existe un cuerpo ideal porque no existe, hay que destruir eso.

Totalmente, todes tenemos aspiraciones y estéticas diferentes, capaz una persona con otras aspiraciones estéticas me ve a mi con mi pelo y dice «¿qué flasheó esta piba?» Y yo veo a una piba con el pelo hasta la cintura color marrón choclolate y digo «¿qué hace esta piba?». Todes tenemos aspiraciones físicas totalmente diferentes e ideales de belleza totalmente diferentes y está bien. 

-Los medios y las redes, aunque hayan debates internos, siguen perpetuando los mismos ideales y aparte de esto ya se dejó de hablar directamente, duró unos días y ya no se habla más.

Las redes sociales son el mal, lo que podemos hacer nosotres para cambiar la forma en la que nos afecta, que puede parecer una boludez, es elegir a quien seguimos y dejamos de seguir, hacer una curaduría. ¿Qué es lo que quiero ver en mi feed?, ¿gente que me hace mal?, ¿gente que me daña? No estoy obligada a seguir a nadie, yo decido lo que es sano para mi, e incluso yo no sigo a todas las personas gordas populares que existen, ¿para qué? ¿para calentarme y querer romper la pantalla cuando veo lo que no me copa? ¿para ver un discurso en el que por ahí no estoy de acuerdo y enojarme? yo quiero ver personas que disfrute ver y de leer tambien, es seleccionar qué es lo que quiero ver todos los días cuando agarro mi teléfono. Personas que son como yo, o que son distintas pero que tienen cosas piolas para decir. Es hacer un cambio y estar atentes de lo que consumimos

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