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Ecologismo Popular como lucha social - Entrevista a Jóvenes por el clima | Revista Colibri
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Ecologismo Popular como lucha social – Entrevista a Jóvenes por el clima

Conectades, entrevistas de cuarentena

Edición #18 Jóvenes por el clima

Por Irina Sol Pilosoph Postan

 

En el contexto actual, de amenaza al medio ambiente, se hace indispensable exigir políticas ambientales y ecologistas, discutir y problematizar las formas de consumo y crear redes de concientización.  Jóvenes por el Clima es una organización que representa al movimiento internacional Fridays for future en Argentina. El capítulo latino promueve un ambientalismo popular, latinoamericanista y combativo.

En entrevista con Revista Colibrí en CONECTADES, Ariana Fiorotto Armelin, militante de la organización, habló en profundidad sobre las fallas del sistema productivo y los fundamentos del ecologismo popular.

-¿Cómo fue el proceso de conformación local y qué características propias debe tener el movimiento ambientalista en América Latina?

Jovenes por el Clima nació hace un año y medio. Lo que hacemos es ambientalismo popular, una forma de militar el ambientalismo que es distinta a lo que tenemos asociado comúnmente al ambientalismo, que  suele ser una lucha vinculada más a lo individual, a lo «clase-mediero» de «yo reciclo y  composto en mi casa», que está buenísimo, y en lo particular yo también aplico esas cuestiones a mi día a día, pero lo que entendemos nosotres es que hay dos caras de una misma lucha: la cara de la cuestión individual, que tiene que estar porque lleva a lo que es la concientización de la contaminación ambiental, y por otro lado está la cara de la lucha popular, que va más en cuánto a lo sistemático,  por ejemplo: «esta bien, yo reciclo, pero ¿por qué tengo la necesidad de reciclar? ¿qué es lo que lleva que yo tenga que hacer esto?». 

Hay una cuestión de trasfondo que tiene más que ver con nuestro sistema productivo, que pasa por cómo funciona todo este sistema para que después eventualmente todo colapse. Gran parte de la emisión de gases de efecto invernadero la hacen 100 empresas, entonces está bien que todes reciclemos pero igual estas 100 empresas siguen manteniendo su sistema de producción intacto. Los gases van a seguir ahí y el sistema de producción también, entonces el ambientalismo que militamos nosotres va a atacar por los dos lados, que se intervenga de alguna forma para que este sistema deje de ser de esta manera.

Hay mucho de querer producir saqueando los recursos naturales, minería, agro-negocio. Dentro de lo latinoamericanista, nosotres no podemos replicar el sistema de militancia de otros países porque no estamos en las mismas situaciones, tenemos que adaptar nuestra lucha al lugar a donde estamos parades. Sí, luchemos contra lo sistémico pero la perspectiva tiene que ser de acá, desde los pueblos indígenas, por ejemplo, y otras cuestiones que pasamos por alto al ver la lucha de otros países. Acá tenemos mucha mas diversidad de problemáticas que se dan distinto a Europa, por ejemplo.

-Desde su perspectiva, ¿cómo definirían el ecologismo popular?

Es darle importancia a las clases populares, el pequeño productor agropecuario y toda esa gente que es la que sufre de manera directa y la que esté expuesta constantemente a, no sólo el cambio climático, sino a toda esta crisis climática que está afectando a la gente que tiene menos recursos. Y eso se ve claro en la pandemia, una crisis climática que derivó en una pandemia. Hay que salir a reivindicar cuestiones a las que ya no se le da tanta pelota, el foco tiene que estar en esas personas que se ven más afectadas, como el pequeño productor, que es el primero que sufre las consecuencias de los agro-tóxicos, por ejemplo.

«El ambientalismo popular entiende que la lucha tiene que ser transversal a estas personas que son las que están expuestas de manera directa, como los recicladores urbanos también, por ej. El ecologismo popular es una reivindicación constante de lucha social.»

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-¿Cómo se da la articulación con otros movimientos, como el feminismo y la lucha de clases?

Para mí, el feminismo está muy vinculado al ambientalismo, justamente, porque cuando vos entendés que la crisis climática afecta primero a la personas más vulneradas, entendés también que dentro de ese espectro encontrás a las mujeres y a distintos colectivos de minorías. Hay que entender que la mayor cantidad de gente que tiene sus derechos vulnerados son mujeres.

-Totalmente, aparte la mayoría de tareas de cuidado del hogar y la familia suelen caer en cuerpos feminizados y ahora en la pandemia eso quedó muy claro.

Sí, en la producción del agro, la mayoría de las personas que se ponen la producción al hombro son mujeres. que están expuestas al sol, a agrotóxicos y más. Lo más loco es que si bien la mayoría de las personas que de dedican al agro son mujeres, la mayoría de las personas que son dueños de estos campos y lugares son varones hetero-cis.

-Los gobiernos tienen una duración determinada y las cuestiones ambientales implican inversiones a largo plazo, ¿cómo se hace para traccionar políticamente y lograr que se generen políticas públicas en estos temas?

Y, es complejo porque en realidad las políticas publicas van más a lo que son presupuestos mínimos, que son cosas que trascienden a los gobiernos de turno. Nosotres el año pasado con Jóvenes por el Clima, logramos que se apruebe una ley de presupuestos mínimos en relación al cambio climático. Es fundamental porque transciende a un gobierno, se pone una ley y a partir de eso, seas de la linea política que seas, lo tenés que cumplir.

Para poder poner en agenda publica y visibilizar estos temas, osea para traccionar politicamente, hay varias cuestiones. El año pasado se hicieron varias movilizaciones en las calles pero al mismo tiempo llegamos a un punto en que la situación es muy terrible, todo el sistema productivo está constantemente tratando de generar la mayor cantidad de divisas en el menor tiempo posible, esa es una realidad, venimos de siglos de saqueo a nuestras tierras, entonces en base a eso es una corredera eterna de estar endeudándonos, y siempre lo que es ambiental queda en segundo plano.

Se creó esta idea falsa de que como generamos a corto plazo estamos bien y nos estamos desarrollando, cuando en realidad estás dañando recursos naturales que van a salirte mucho más caros. Eso es lo que cuesta más hacer ver  y por eso es tan importante como sociedad concientizarnos y darnos cuenta que lo que es ambiental tiene que estar  en agenda. Hoy por hoy, es necesario que todas las leyes tengan perspectiva ambiental.

«Hay que romper con esta falsa dicótoma entre lo que es ambiental y lo que es económico. Es mentira, lo económico y lo ambiental van de la mano, son problemáticas sociales que están totalmente ligadas, uno no puede decir «okey generemos divisas ya, rápido» porque después eventualmente se agota, eventualmente todo eso va a terminarse, entonces la forma de producir tiene que cambiar ya porque luego no va a haber vuelta atrás. El momento de cambiar las formas es ahora.»

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-Totalmente, el ejemplo clave de lucha hace poco fue contra las granjas industriales chinas que  gracias a la movilización en las calles y en las redes y la articulación  de las organizaciones como Jóvenes por el clima y otras orgas antiespecistas y demás, se logró pasar hasta noviembre el acuerdo. Uno de los argumentos a favor de este negocio es que va a generar inversiones y desarrollo económico, ¿qué consecuencias implicaría la firma del acuerdo?

Con el acuerdo con China a mí me gusta hacer una lectura de que la responsabilidad es estatal. En el acuerdo hubieron muchas cosas que no se hablaron, no habían consultado con científicos, hay toda una cuestión medio nebulosa en cuanto lo que fue el acuerdo. Eventualmente, lo van a firmar, pero no estaban previendo los daños ambientales. Es muy fuerte hablar de esto porque es muy actual.

Desde el punto de vista moral, ni voy a hablar porque no hay discusión posible, pero en cuanto al desarrollo económico, creo que es raro porque se plantea cosas muy indefinidas, como que no se sabe quien va a manejar estas granjas, primero se habló de una cantidad de cerdos y luego muchos menos, hubo muchas coas que no estaban claras. Hay muchas dudas, por ejemplo: ¿esto cómo se va a producir? porque si supuestamente son para exportación ¿qué pasa si luego no se puede exportar más y de esto pasan a ocuparse, por ejemplo, las grandes industrias? Se va a tener que volcar al mercado interno y ahí sí todo lo que es pequeño productor murió, va a ser un golpe muy fuerte.

Obvio que al haber mas oferta, bajará el precio y todo eso termina afectando al pequeño productor. Sin hablar de las cuestiones morales, que ya sabemos cómo es y claramente no es positivo, pero viéndolo desde perspectiva económica es muy complejo que no golpee a distintos sectores. Y por otro lado, ¿las cuestiones de hacinamiento? ¿dónde van a poner todos estos animalitos? ¿y el agua que se necesita? ¿y la caca a dónde va? si los tenés hacinados hay que inyectarles antibióticos y todo eso los hace inmunes a un montón de enfermedades y después pasa lo que esta pasando ahora.

Las enfermedades zoonóticas, eventualmente, el animalito que es inmune se la pasa a un humano… y mirennos ahora. No quiero generar que es todo caótico pero si hay que generar conciencia y pensar «che, ojo con lo que estamos haciendo».

-¿Es posible pensar en formas de desarrollo que sean viables y, a su vez, no impliquen la destrucción de la naturaleza?

Sí, de hecho, nosotres hace poco hicimos un curso de agroecología con la rama rural del M.T.E porque entendemos que hay una rama del agro que no se ve, a veces pensamos que el campo es tal persona y eso no es así, hay distintas formas de entender y de ver al campo en general, cualquiera sea la producción, en general los pequeños productores se dedican a la producción frutihortícola y son los que eventualmente nos dan de comer, osea yo no como soja, no esta bueno pero nosotros no comemos todo esto que se produce a gran escala en el país.

Y cuando te ponés a pensar y a escalar hay muchas cosas ahí para analizar. Es más difícil empezar a cuestionar ciertos problemas cuando te metés más en tema y te das cuenta de que son un problema pero que al mismo tiempo generan esto otro que no es estrictamente malo.  Entonces a la pregunta puntual respondo que sí, existen otras formas de producción, hay pequeños productores que se dedican específicamente a producir agroecológicos, sin transgénicos, sin toda la basura que le meten, pero hay también una cuestión ahí de qué tanto se les reconoce, el valor agregado, entonces es difícil para el productor que se le reconozca.

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-Sí, y el valor de tierras, porque si vos tenés que pagar un alquiler y tenés que comprar el paquete que te vende Monsanto para poder producir rápido y poder pagar el alquiler, y las semillas, es todo atentando en contra de la soberanía alimentaria, entonces todo lo que vos decís es clave…

Totalmente, quizás desde nuestro lugar privilegiado estaría bueno empezar a consumir agroecológico, empezar a vincular directamente con distintas cooperativas que venden bolsones agroecológicos, distintas movidas que todo eso va a al productor un poco más directo, no es lo mismo comprar en la verdulería de la vuelta de tu casa, no digo que esté mal, pero si el tema es que después al productor lo que vos fuiste y compraste le quedan dos pesos con cincuenta, entonces ahí es donde está el tema de qué tipo de producción queremos para nuestro país y justamente qué tipo de desarrollo queremos.

Está muy ligada la palabra desarrollo a generar plata, el desarrollo siempre se piensa como económico y a corto plazo es muy difícil romper esta estructura cuando el desarrollo va más allá, porque hay una matriz productiva que tiene que desarrollarse, que tiene que cambiar, que tiene que volcarse a otros métodos y eso también es desarrollo. Hablar de desarrollo sustentable es complicado porque hay una visión estricta de que el desarrollo económico no tiene que ver con lo ambiental y es mentira porque esa tierra que hoy te está dando plata vos la explotaste y la recontra explotaste y dentro de cierta cantidad de años no la vas a poder explotar más.

Y si no cambiaste tus formas de producción, donde veas que no estás haciendo pelota el suelo, no vas a poder explotarlo más, entonces hay toda una cuestión en vías de desarrollo que son muy complejas para entender de lo que es el desarrollo real y esta falsa creencia de desarrollo cuando es mucha plata rápido, me parece que es por ese lado también.

-Justamente, el tema de los humedales tiene que ver con esto, vos que estas en Entre Ríos lo conocerás muy bien, cómo se está avanzando a pesar de los presupuestos mínimos ambientales, sobre esas tierras arrasando con todo lo que hay.

Si, totalmente. Igual lo de los humedales viene desde hace años, ahora se le está dando un poco más de pelota con todo lo que está pasando, que es terrible, pero me acuerdo que a principio de año también hubo una cuestión de hablar de los humedales, pero hay muchos factores que llevaron a que hoy esté pasando lo que está pasando, podemos hablar de que a penas empezó la cuarentena hubo una bajada histórica del Rió Paraná, que es un río enorme, muy extenso y de repente tuvo una bajada histórica que muchas provincias tuvieron que bajar la veda pesquera, porque la flora y fauna está tan afectada que no está bueno, entonces ya en ese momento se habló de que «necesitamos una ley de humedales».

Eso se habló y fue bien al principio de la cuarentena para poner un marco de espacio y tiempo. Ahora. lo que está pasando y de todas formas, sobre los incendios, se pueden generar por cualquier motivo, no estrictamente el agronegocio pero bueno tendemos a creer que fue el agronegocio. Es complejo verlo distinto, pero puede pasar que se te cayó un fósforo y se prende fuego porque todo. El cambio climático hace que todo esté muy seco ahí, al margen si hay una cuestión puntual que es que la tierra la podemos purgar, renovar y que vuelva a generar ciertos minerales, prendiendo fuego, eso no es algo malo, es algo que sucede.

Hay lugares, campos, que se prenden fuego para poder volver a sembrar, todo esto esta super regulado y en el país en general hay un aprox 25% zona de humedal, eso no significa que sea humedales en sí mismo, es zona de humedal, hay zonas de humedales donde se puede construir, se puede sembrar, y está bien y hay zonas en las que no se puede, entonces en concordancia con esto, entender que estas quemas generalmente están reguladas, se hacen, no es algo que esté mal, pero hay toda una regulación detrás, primero para no dañar a la población, por ejemplo. Rosario estuvo cubierta de humo ¿cuánto tiempo? eso es una locura, entonces está bien hay lugares y formas de purgar la tierra y volver a sembrar y también hay que pedir permiso para saber. 

-Aparte, tiene que ver con lo que pasa con esas tierras después de esos incendios, porque una cosa es que después de esos incendios haya producción agroecológica, pequeños productores pero no es lo que está pasando, vos antes decías que une tiende a pensar que es el agronegocio y bueno tiene que ver con lo que se hace después con esas tierras…

Sí, total, pero bueno todo eso está regulado y se puede o no hacer. El tema es que esto otro, no está regulado porque nadie pidió permiso en ningún lado, como que son «accidentales», y además de que se dió de manera masiva, de repente estaba todo el país prendido fuego y llegó al punto en que realmente era incontrolable y que afectó a la población, afectó a los mismos productores que estaban ahí que de repente se les prendió fuego todo, osea por más purgar la tierra que quieras, si prendiste fuego la casa de tu productor, eso va más allá.

Pero bueno, eso me parece que es lo que está pasando y hoy por hoy hay muchos proyectos para lo que sería una «Ley de humedales». No hay uno, hay varios, pero la mayoría tienden más o menos a lo mismo: tener un inventario nacional de lo que son humedales en Argentina, todo lo que es el ordenamiento territorial y okey, están todos estos humedales, ¿cuáles son en los que se puede producir? porque la idea no es producir, de vuelta, romper con esta falsa dicótoma de producción versus ambientalismo. No es que queremos que no se produzca, queremos que se produzca de una forma regulada y que no esté pasando lo que está pasando ahora, que es una locura.

-Y que se respete la biodiversidad como mínimo, porque los humedales cumplen un rol fundamental, entonces vos no podes poner cualquier cosa en los humedales porque básicamente después vienen las inundaciones y todos los desastres supuestamente naturales.

Sí, por suerte hay varios proyectos de ley que tocan estos temas, van a esas cuestiones. Decir cuáles son los humedales que hay en el país y veamos en cuáles se puede hacer. Porque no podemos hacer todo en todos lados, porque cada humedal es distinto. No podemos definir cómo es un humedal porque los humedales son muy diversos entre sí.

Ojalá alguna ley se apruebe, que tengan en contemplación todas estas cuestiones y que haya una responsabilidad estatal para frenar los abusos de ciertos lobbies para con la sociedad. 

En un mundo globalizado como el actual, ¿pueden establecerse límites a nivel nacional? ¿Hay articulación en este sentido a nivel internacional con otras organizaciones ambientalistas?

Es complejo para entenderlo y transmitirlo en un mundo donde hay establecido cierto modelo, tal vez salir del esquema es dificil. No voy a  decir que «mañana produzcamos todo agroecológico», es complejo entenderlo y pedir políticas públicas al respecto pero yo creo que se apunta a un cambio de matriz a nivel global porque la crisis climática es global.

Si bien acá estamos siendo muy golpeados por la crisis climática, no pasa sólo acá y no pasa sólo en Europa, está pasando en todos lados. Entonces,  quizás al principio estamos tratando de enfocar nuestra perspectiva latinoamericana en estos problemas pero al mismo tiempo se tiene que dar en todos lados en su propia perspectiva, es algo que se tiene que dar en simultáneo.

Y sí,  creo que hay consenso en varias organizaciones, hay movimientos en muchos países y  los movimientos suelen darse en concordancia unos con los otros, de hecho con todo esto que está pasando en el país, con lo que son los incendios no se está prendiendo fuego sólo Argentina, hay muchos focos de incendios en América Latina, entonces es el momento en que todas las organizaciones ambientalistas latinoamericanas  estamos apuntando para un lado parecido.

No diría el mismo pero sí parecido y entiendo que es una lucha que es transversal como sociedad, como país, como latinoamericanes, como quieras llamarnos, pero nos atraviesa a todes y tenemos que luchar por estas cuestiones porque es algo que nos está pasando ahora, ya, y es fundamental que nos podamos unir. Aunque nuestra militancia tiene que ser distinta a la de otros países u otros continentes, tiene que haber una concordancia de tirar todes para el mismo lado. 

Para conocer más sobre «Jóvenes por el Clima», click aquí.

guarda

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